COMO AUMENTAR TU CALIDAD DE VIDA
(By Eva Burgos)

En este post me gustaría hablaros de la Calidad de Vida. ¿Qué significa para cada persona? ¿Cómo podemos saber si tenemos mucha o poca Calidad de Vida? ¿Hay indicadores objetivos que nos la muestren?
A veces podemos sentirnos perdidos, autómatas que hacen las cosas sin pararse a pensar, y esto nos aleja mucho de nuestra felicidad personal.
Es fundamental saber qué es la calidad de vida de cada individuo, para poder así aumentarla.

Muchas personas viven en sus casas con situaciones de dependencia, en residencias para mayores, para menores o para personas con discapacidad física, psíquica o intelectual. No obstante, la mayor o menor calidad de vida la experimentamos, todos y cada uno de nosotros.

Como señala Tamarit (2006), la calidad de vida es un concepto clave que se configura día a día en los servicios sociales de todo el mundo desarrollado, como un elemento esencial para la concepción de modelos teóricos, la investigación, la generación de recursos de apoyo y el desarrollo de políticas sociales.

Las dimensiones básicas de Calidad de Vida se definen como “un conjunto de factores que componen el bienestar personal”. Las dimensiones centrales de la Calidad de Vida son las siguientes: bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos.

En cuanto se refiere a los indicadores centrales de la Calidad de Vida son los siguientes:
percepciones, comportamientos o condiciones específicas de una dimensión de la Calidad de Vida que reflejan la percepción de una persona o la verdadera calidad de vida.

Por otra parte, las personas viven en varios sistemas que influencian el desarrollo de sus valores, creencias, comportamientos y actitudes. Se consideran tres niveles del sistema social que afectan a la calidad de vida de la persona:
– El microsistema, o contextos sociales inmediatos, como la familia, el hogar, el grupo de iguales y el lugar de trabajo, que afectan directamente a la vida de la persona.

– El mesosistema, o el vecindario, comunidad, agencia de servicios y organizaciones, que afectan directamente al funcionamiento del microsistema.
– El macrosistema, o patrones más amplios de cultura, tendencias sociopolíticas, sistemas económicos y factores relacionados con la sociedad que afectan directamente a los valores y creencias propias, así como el significado de palabras y conceptos.
Desde estos conceptos, el modelo heurístico como lo denominan los autores, posibilita un pluralismo metodológico que se basa en cuatro premisas:
1. La calidad de vida es un constructo multidimensional en el que se reflejan valores consensuados culturalmente y atributos compartidos.
2. La calidad de vida personal tiene componentes tanto objetivos como subjetivos.
3. Las personas emplean los datos de la Calidad de Vida con diferentes propósitos, entre los que se incluyen el autoinforme, la descripción, la evidencia, la valoración y la comparación.
4. El empleo de datos de la Calidad de Vida se puede centrar y aplicar en el micro, meso y/o macrosistema.

Siguiendo el modelo de Maslow, sobre el año 2003, Schalock y Verdugo configuraron una jerarquía de calidad de vida en función de los procesos de autodeterminación de las personas con necesidades de apoyo importantes.

1º Estar sanos y seguros conforme a nuestros criterios
(Bienestar físico, bienestar material y derechos)
2º Tener lo que/a quien es importante para nosotros en la vida diaria; personas con las que estar; cosas que hacer; lugares a donde ir
(Desarrollo personal y autodeterminación)
3º Tener oportunidades de conocer a otras personas; cambiar con quién y donde vivimos (Inclusión social y Relaciones interpersonales)
4º Tener nuestros propios sueños y planes
(Bienestar emocional)

Queridos lectores, os pregunto a cada uno por separado: ¿Cuáles son tus sueños? ¿Qué te hace feliz? ¿Qué cosas son importantes para ti? ¿Te sientes seguro, reconocido y amado/a?

Espero que estéis muy bien, saludos,

Eva Burgos Psicóloga Valencia

– Berjano, E.; García, E. (2009) “Discapacidad intelectual y envejecimiento: un problema social del siglo XXI” Ed. Feaps Confederación de Federaciones y Asociaciones Pro personas con Discapacidad Psíquica. Plena Inclusión CV