CABALLOS QUE CURAN

(By Eva Burgos)

 Me gustaría compartir con todos vosotros un proyecto en el que estoy colaborando como terapeuta y como persona.

 Se trata de Terapia Asistida con Caballos o Equinoterapia, dirigida a niños con discapacidad intelectual, hiperactividad, déficit de atención o trastornos generalizados del desarrollo como autismo, entre otros.

 A través de la interacción entre el caballo y el paciente, trabajamos objetivos específicos para cada niño según sus necesidades, dentro de un plan integral de estimulación o rehabilitación.

 La finalidad es que los niños trabajen el plano físico, cognitivo y socio emocional a través de actividades muy planificadas previamente con estos animales.

La estimulación a través de los caballos no cura, pero sí rehabilita.

Edith Gross explica que el valor terapéutico del trabajo con caballos reside en 3 aspectos:

  1. El calor que transmite el caballo es de 38º aproximadamente. Esto ayuda a relajar la musculatura y estimular la sensoropercepción táctil del niño. Os aseguro que es maravilloso ver cuando los niños peinan y acarician a los caballos, o perciben los olores que los activan y estimulan.  
  2. El caballo transmite impulsos rítmicos al cinturón pélvico, la columna, las piernas y pies del jinete. Esto ayuda muchísimo a mejorar el tono muscular y mejoran la coordinación de los niños. La sensación de impulso hacia delante y de avance mejoran el estado del yo, la autoconfianza, seguridad y la relación consigo mismo y el entorno.
  3. El movimiento encima del caballo reproduce una amplia gama de patrones motores que luego son transmitidos a la marcha humana con las dos piernas. Esto es especialmente util en el tratamiento de disfunciones neuromotoras como la parálisis cerebral.

 

Imaginaos una persona que tiene parálisis, no puede mover su tronco ni sus piernas y siempre se desplaza en silla de ruedas mecánica o eléctrica. Ese movimiento de la silla es totalmente artificial, mientras que el movimiento del caballo corrige la postura y se aproxima mucho al movimiento humano. Así que los niños pueden experimentar el placer del movimiento.

 

La personalidad también se estructura a través de la terapia asistida con caballos. Los niños tienen que aprender a ser pacientes, porque el caballo puede necesitar un tiempo para realizar un movimiento o detenerse.

También aprenden a ser tolerantes, porque sus deseos no pueden transmitírselos verbalmente al caballo, sino por medio del lenguaje no verbal que es más lento. Y aún así, es posible que el caballo necesite algo diferente a la orden que le ha dado el niño.

 

Trabajamos la empatía, porque los niños deben comprender al animal, que a veces tiene hambre, le duele algo o tiene calor y suda como nosotros.

Lo que más me entusiasma es ver a los niños cómo desarrollan el sentido de la responsabilidad, y pasan de ser receptores de ayuda, a proveer ayuda a otro ser vivo que les necesita a ellos, a pesar de su discapacidad. Imaginaos la inyección de autoestima que le da a los niños.

 

Espero que os haya gustado mucho este post. Gracias por leerlo hasta el final,

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Eva Burgos Psicóloga Valencia,

 

 

https://autismodiario.org/2013/06/25/las-terapias-asistidas-con-caballos-un-enfoque-psicopedagogico/

 

Gross Naschert, Edith: Equinoterapia: La rehabilitación por medio del caballo

www.chomandos.com