¿CUÁNDO ESTÁS PERDIENDO EL CONTROL DE TU DROGA? (By Eva Burgos)

¿Cómo sabes si estás perdiendo el control sobre la droga que utilizas?

En el anterior post “CUANDO LAS DROGAS TAPAN ALGO…” hablábamos de cómo otras problemáticas que se están silenciando, pueden acompañar al consumo de drogas y a otras adicciones. Comentábamos que muchas personas se niegan a sí mismas que tengan un problema paralelo al consumo, y que a veces, este malestar puede estar en el plano subconsciente de la persona.

La cuestión es que, cuando no se intenta solucionar la herida previa, la persona puede llegar a perder el control de su propia vida.

Puede que comience a usar la sustancia como mecanismo de defensa para evitar el dolor que le causa su problema o para no afrontar los problemas de la vida. Hasta que acaba enganchado a la sustancia, conducta o persona.

Muchos jóvenes y no tan jóvenes utilizan la marihuana o el hachís para evitar el nerviosismo o el insomnio. Se crea una dependencia, y los problemas para dormir aumentan cuando intentan dejar los “porros,” por el  hábito creado, y aparece el “mono”.

También se ha comprobado que existe una relación muy fuerte entre la ludopatía y el consumo de alcohol y tabaco.

Mientras que otras personas, padecen estrés que intentan paliar con la cocaína, y se produce más nerviosismo cuando no se consume ésta. Por lo que acaban atrapados en un círculo vicioso.

Asimismo, si hay adicciones previas, es más probable que acabes tomando otras drogas. Es la llamada politoxicomanía.

Es muy frecuente encontrarnos con pacientes que consumen éxtasis o “pastillas” y además, son consumidores de “porros”.

En el plano de las drogas legales, también es común encontrar a personas que consumen hipnóticos y alcohol, con el peligro que esto conlleva.

En las Unidades de Conductas Adictivas o centro UCA, en las asociaciones y en la consulta del psicólogo o psiquiatra, podemos encontrar profesionales que ayudan a muchos seres humanos en su esfuerzo por dejar las drogas.

 

En ocasiones, puede ocurrir que mientras la persona se está “desenganchando” de una sustancia (por ejemplo la cocaína), a la vez se “enganche” a otra sustancia (por ejemplo alcohol o tabaco) para disminuir el malestar que le provoca el síndrome de abstinencia o “mono”. Lo cual complica un poco las cosas, aunque la luz está cerca y si sigue en tratamiento, muy probablemente llegue con éxito a dejar ambas.

Los problemas añadidos que nos trae el consumo de drogas pueden ser problemas de pareja, laborales (pérdida de empleo, accidentes de trabajo, alargar el proceso de búsqueda de empleo…), problemas con la familia y amigos, robos, mendicidad, prisión. Y otros más comunes como los problemas de salud: infecciones, falta de higiene, problemas neurológicos, descuido personal que puede llevar a:

Tener sexo sin protección, caídas, accidentes de tráfico, heridas, cortes o lesiones debidos al descontrol que te produce la droga sobre ti mismo.

A corto-medio plazo, pueden aparecer problemas residuales por haber usado drogas como demencias o trastorno psicótico.

El éxito en abandonar las drogas muchas veces está en la fuerza de voluntad de la persona, sumado al apoyo social de amigos y familiares, y a la integración y participación en la comunidad.

“Cuando nos sentimos conectados a otras personas no necesitamos una droga para fugarnos de la realidad”.

Eva Burgos, psicóloga.