DIME CON QUIEN ANDAS…
(By Eva Burgos)

Dime con quién andas, y te diré en quien puedes convertirte.
Hoy os voy a hablar desde la opinión de una adolescente de 13 años.
Se llama Belén, vive en Madrid y me ha pedido hablar desde este blog.

Me cuenta que, para ella, es muy importante elegir a las personas con las que se rodea. En su opinión, “dependiendo de con quien te juntes, puedes cambiar o convertirte en una persona similar a ellos, tanto para bien, como para mal”.

Considera que, depende mucho de tu forma de ser. “Si eres débil o quieres ser como los demás, es más probable que te dejes influir”. (Deseo de aceptación por el grupo de iguales)


“Cuando empiezas a irte con un grupo de personas “macarra”, lo primero que debes hacer es ver cómo son, para darte cuenta, y saber si son buena influencia para ti”- nos comenta Belén. “Aunque hay mucha gente que no lo hace, y puede llevarle a problemas sin darse ni cuenta”.

(Puedes empezar a ser malcarado o maleducado, hablar mal a tus conocidos, fumar o consumir drogas, no estudiar lo suficiente, dejar de lado a otras personas importantes, dejar de ser tú mismo porque te dejas influir por los demás, etc.)


(Por otro lado, también puede ocurrir que, si son buenas influencias, puedes ser más educado o más amable, estudiar más o mejor, sentirte motivado para hacer cosas interesantes, conseguir metas, etc.)

(Como os podéis imaginar esta entrevista ha sido interrumpida al menos 4 veces por wathsapps y llamadas que ha recibido…Algo muy habitual para su edad…OMG)

CAMBIAMOS DE PAPELES
Puede que la buena o mala influencia seas tú para otros. Puede que tú seas el modelo a seguir de otras personas. Según nuestra entrevistada, debes pensarte bien qué dices o cómo actúas ante ellos, porque tu conducta puede ayudarles o perjudicarles.
———————-
Nos cuenta una experiencia que le ocurrió: “Me cambié de clase después de 5 años con los mismos compañeros, no me sentía aceptada. Al cambiarme a la otra clase, conocí compañeros nuevos, a los que conocía de vista, y me sentí mucho más admitida” “Buscaba hacer nuevas y mejores amistades. Gente fija, estable con los que compartir momentos”. (La niña necesitaba incrementar su sentimiento de reconocimiento e integración en el grupo)

“Ahora digo lo que pienso, sin ofender a la gente”, (Esto se debe también al proceso de empoderamiento que ha vivido y a que ha aumentado su nivel de asertividad dentro de su grupo de referencia)


Gracias al sentimiento de pertenencia a un grupo donde es reconocida y valorada por ser como es, Belén se siente más segura de sí misma. Y no le importa si otras personas la excluyen o no, por como piense. “Me da igual si me aceptan o no”.

Antes, la niña tenía que tener cuidado con lo que decía para que no la excluyeran, ahora no le importa tanto lo que opinen los demás, se siente más independiente de las opiniones de los otros. Por lo tanto, ha alcanzado un nivel de madurez suficiente para poder elegir actitudes y conductas beneficiosas para ella.

Espero que os haya sido útil, un saludo.
Eva Burgos, psicóloga.