ESCLAVOS SEXUALES EN EL SIGLO XXI

(By Eva Burgos)

Esta semana han salido en prensa y televisión varias noticias acerca de los nuevos esclavos sexuales en el siglo XXI, (en su mayoría mujeres).

Estamos hablando de ofertas de empleo donde se ofrece a mujeres de entre 20 y 30 años un puesto de recepcionista, con alta remuneración y sin contrato.

Podría parecernos algo NO fuera de lo común. Hasta que se conoce que el puesto exige unos determinados favores sexuales al gerente o empresario.

Las ofertas laborales son “reales” y empiezan a proliferar en Internet. Pero existe el peligro de no llegar a percibir nunca esa “alta remuneración” y caer en las garras de la trata de seres humanos.

También empiezan a aparecer ofertas de comida y techo, pero sin sueldo, a cambio de sexo, masajes eróticos, etc.

¿No os recuerda un poco a cierta esclavitud sexual?

Porque desde luego, una mujer libre con opciones, un trabajo digno remunerado y cierta independencia económica, podría más bien decidir, soberanamente, si desea vivir siendo usada como objeto sexual o no.

En otras ocasiones se ofrece, a personas necesitadas, un trabajo de limpieza, mantenimiento o cuidado de niños/ mayores en una empresa, urbanización, camping o casa particular, a cambio de alojamiento y un plato de lentejas, a modo de voluntariado o acompañamiento a la familia.

Puede que los “empleadores” con mejor corazón lleguen incluso a dejar la puerta abierta a una pequeña ayuda económica, siempre sin contrato, ni alta en la seguridad social.

Desde la necesidad desesperada de las personas, surge la demanda de gente que haría cualquier cosa por tener un techo donde cobijarse.

No obstante, este tipo de ofertas pueden constituir un delito penalsi se demuestra que hay abuso de la situación de necesidad de la persona que accede a aceptar este trabajo, al no tener otra salida, en unas condiciones laborales que perjudiquen, supriman o restrinjan sus derechos”, según un fiscal consultado por La Vanguardia.

La cuestión es que hay un vacío legal que sustenta todo esto, por absurdo que parezca, en el siglo XXI.

Los empleadores pueden llegar a pensar, incluso, que están haciendo una obra de caridad. Sin embargo, “las penas previstas en estos casos va de los 6 meses a los 3 años de prisión”, según el artículo 311 del Código Penal.

La mayoría de estas ofertas van dirigidas a mujeres y son el ejemplo del fracaso de las políticas de empleo.

Sin embargo, puede que los empleadores no tengan la sensación de estar haciendo nada ilegal.

No nos engañemos. En los últimos estudios sobre la brecha salarial y la precariedad laboral, las mujeres aparecen como las primeras clasificadas, por lo que tienen más riesgo de ser explotadas.

Os invito a reflexionar y opinar,

Saludos,

Eva Burgos, Psicóloga Valencia

 

 

www.lavanguardia.com

http://www.mendozapost.com/nota/74329-el-infierno-de-una-esclava-sexual-en-maipu/

Padre vende a su hija discapacitada como esclava sexual

https://www.bol.com/nl/p/de-secretaria-a-esclava-sexual-2/9200000013998582/ Seth Daniels