Se acercaba mi cumpleaños, sólo faltaban 10 dias y estaba harta de las mismas cenas con los típicos photocalls que luego llenaban mis redes sociales de fotos a lo largo de la semana, pensando que queria estrangular al típico amigo por etiquetarme con las típicas sonrisas provocadas por eternas jarras de cerveza o vino cabezón que había tenido que tragarme por mi amig@  «rasca bolsillos». Y me dije: ¿Quieres un cumpleaños diferente? Este es tu plan!
Llegué a la oficina, con mil ideas en mi cabeza para celebrar mi cumpleaños, aquel  «compañero y confidente »  me mandó un Hangout, con un enlace, que abrí pensando que era un destino que tenía que cotizar para algún cliente. Mi sorpresa fué cuando en el siguiente mensaje me propuso irnos a Londres a celebrar mi cumpleaños. ¿A Londres?  no me lo pensé y preparé mi equipaje para despegar hacia la ciudad gris.

En cuanto aterricé pude notar ese tono gris que iba a invadirme durante todo el viaje, pero al mismo tiempo sus tonos rojos tan emblemáticos y presentes en cada esquina, me dijeron que Londres, es un destino único.

¿Qué hacer en Londres?

Empecé mi visita express en Hyde Park, famoso parque de la ciudad y que está muy cercano al Palacio de Buckingham. El objetivo era poder ver la tan famosa ceremonia del «Cambio de Guardia».

Mi primera recomendación: Comprobar los días y horario en que se celebra, ya que puede que os quedéis sin verla.

Aprovechando que nuestro objetivo no se cumplió, dimos un paseo por Green Park, mientras tomamos un Smothie (el calor y el sol llegaron increíblemente a la ciudad gris).

 

¿Dónde comer diferente en Londres?

Ojeando por internet, descubrimos que habia un festival gastronómico llamado «Taste of London» y nos decidimos a ir. Compramos las entradas en la web y tras andar largo y tendido, llegamos a nuestro destino: Regent’s Park.

Aquel ambiente de sabores, música y vegetación, me tenia cautivada. Probamos diferentes especialidades de la zona, así como diferentes bebidas. Os lo recomiendo, de verdad que fué uno de los momentos que más me gustaron del viaje.

Llegamos al hotel, después de andar y andar, y realizar algún que otro transbordo. Por la noche, Londres ofrece distintas propuestas de diversión. Una buena propuesta si quieres conocer distintos locales y emborracharte a chupitos es comprar una tour nocturno de bares y pubs.

Una zona que es imprescindible visitar, es Piccadilly Circus. Es la plaza más famosa de Londres, allí puedes encontrar una gran variedad de locales. Es típico, hacerse una foto con los carteles de anuncios emblemáticos (por supuesto, me la hice). Desde allí, podrás descubrir el Soho londinense y el barrio de China Town. Es cómo estar a la vez, en dos paises. Numerosos locales con comida oriental, que a mi, personalmente no me apeteció probar. El dorado y el rojo te envuelven entre orientales y turistas que no cesan de caminar en todas direcciones.

Llegó mi gran noche, la cena de cumpleaños. Soy muy amante de la cocina internacional, y siempre había querido ir a un buen restaurante indio. Y así se cumplió, cené en el mejor restaurante indio de todo Londres. Solamente existen dos en el mundo.

Si quieres saber donde está el otro y en que restaurante cené, descúbrelo proximamente en: Descubriendo la India en Londres.