La época estival, sinónimo de vacaciones, de tiempo para descansar y disfrutar de los largos días de playa, piscina, naturaleza y sol, es tan deliciosa como agresiva. Agresiva con uno de los órganos más importantes – y el más grande – que tenemos: la piel.

Radiación ultravioleta, calor excesivo, aire acondicionado, el cloro y los químicos en las piscinas, la sal y el yodo del mar, la mala dieta, y la dichosa contaminación, son especialmente nocivos para nuestra salud dermatológica. Es precisamente ahora cuando debemos prestar más atención que nunca a la rutina de cuidados diarios. Sobre todo por nuestra salud.

LAGOM, la firma de cosmecéutica número uno en Corea, especializada en el cuidado facial unisex, va un paso más allá en limpieza, hidratación y protección solar, claves para presumir de una piel saludable. Gracias al I+D y a su ingrediente principal, el DermaFlux®, combinado con una estudiada selección de plantas, aceites y principios activos preciosos, todos sus productos consiguen potenciar la acción de las acuaporinas, y cuidar de la piel de rostro, cuello y escote de dentro hacia fuera, respetando incluso las pieles más sensibles, en las situaciones más extremas.

“La ante sala de un bronceado inteligente, de un bronceado 10, es una piel bien hidratada y bien protegida”.

Toma nota de los 3 pasos fundamentales para conseguirlo:

1.    LIMPIEZA: Primer paso de cualquier rutina de belleza. Debe respetar el pH de la piel sin dañar ni resecar.

2.    HIDRATACIÓN: Si la piel no bebe, se apaga. Si la piel no se hidrata, envejece. Lagom hidrata a nivel celular, de dentro hacia fuera, gracias a su fórmula exclusiva.

3.    PROTECCIÓN SOLAR UV-A y UV-B: Aunque deberíamos usarla durante todo el año, en verano es absolutamente imprescindible protegerse con un factor SPF50+ PA+++ cada 2-3 horas, no solo para protegernos, sino también para conseguir un bronceado bonito y duradero.

RECOMENDACIONES LAGOM BAJO EL SOL PARA UN ‘BRONCEADO 10’

-Antes de estrenarnos bajo el sol, es imprescindible exfoliar bien la piel  para eliminar células muertas.  Tras la exfoliación, una buena cura de hidratación y nutrición.

-Aplicar una protección SPF50+ PA+++ al menos 20 minutos antes de la exposición solar, siempre sobre la piel limpia y seca, y repetir la aplicación cada 2-3 horas, incluso si es water-proof. Repetir siempre al salir del agua.

-En verano, evitar exponerse directamente al sol durante las horas de máxima radiación ultravioleta, que en España son entre las 11.00 y las 17.00 horas.

-Beber al menos 8 vasos de agua mineral o filtrada al día. Infusiones aparte.

-Ingerir un aporte extra de antioxidantes para detener el proceso de envejecimiento y proteger las células de los radicales libres. Entre los más potentes, los beta carotenos (zanahoria, calabaza, mango), polifenoles (té verde, cacao, aceite de oliva, uvas, soja, ajo, cebolla, remolacha, berenjena), luteína (vegetales de hoja verde oscuro tipo brócoli, espinacas, alcachofas), licopeno (sandía, tomates, toronja), selenio (legumbres, cereales integrales, pescado, levadura de cerveza), vitamina A (huevos, mantequilla, lácteos), vitamina B12  (caballa, yema de huevo, quesos curados, marisco), vitamina C (kiwi, papaya, fresas, naranja), y vitamina E (nueces y semillas, aceite de girasol, espinaca y col rizada). ü  Utizar la cantidad necesaria de crema solar para cubrir bien las zonas más delicadas, como nariz, frente, cuello y escote.

-No descuides las manos, grandes sufridoras y testigos indiscutibles de la edad. Tras la exposición solar, ducharnos con un gel neutro y aplicar un buen aftersun tantas veces como sea necesario. Si ha habido quemaduras, debemos prescindir de playa y piscina durante unos días.

-Protege siempre la cabeza con un gorro y los ojos con unas gafas de sol homologadas.

-En la playa, hazte con una buena sombrilla, y no vayas a ningún sitio sin tu protección solar.