Ya anteriormente habíamos oído hablar de conceptos como slow food o slow fashion, en contra de la comida rápida y moda de mala calidad. La palabra ‘despacio’ está adquiriendo gran importancia entre estas nuevas tendencias que apuestan fuertemente por la calma, el bienestar, el respeto y las cosas bien hechas y, ahora, también ha llegado muy fuerte al mundo de la belleza.

¿Qué es Slow Beauty?

La filosofía slow (que traducido al español significa despacio) nos propone un estilo de vida más pausado y consciente en nuestro día a día, frente al ritmo frenético que hemos tomado en los últimos tiempos.

En el ámbito de la belleza se relaciona con una forma integral de cuidarse en la que la belleza está en armonía con el paso del tiempo y da importancia a unos hábitos de vida saludables. «Dedicarnos unos minutos al día para re conectar con nuestro cuerpo y con la naturaleza, utilizando productos saludables con el medio ambiente y con nuestra piel y nuestro cuerpo, para mimarnos y dejar atrás por un instante el estrés del día a día».

Además esta sensación tan placentera y relajante nos  beneficiará a largo plazo a nuestra piel y  nuestro bienestar, especialmente si invertimos en cosméticos naturales.

Esta tendencia que promueve una “belleza sin prisas” cambia completamente el concepto de belleza al que nos han acostumbrado los últimos años,los tratamientos exprés y las cremas milagro quedan completamente de lado.  Y es que, elegir productos cosméticos saludables, a la larga nos hace sentir mucho más bellas y es una belleza que no se desvanece tan fácilmente.

Su filosofía se sustenta en la prevención y el cuidado continuo de nuestro cuerpo para lucir la mejor versión de nosotras mismas. La cosmetica organica nos ofrece todo esto y más. Supone una experiencia sensorial que consigue engancharte desde el momento uno. Os recomiendo que probaéis nuevas formas de conectar con la belleza a través de una cosmética diferente.

Os dejo una serie de normas que deben cumplir los productos naturales:

– Se prohiben las materias primas que provienen de animales (excepto la lanolina y la cera de abeja)

– Se prohíbe los aceites sintéticos (silicona) y aceites minerales (parafina y siliconas), los colorantes sintéticos y los perfumes.

– Se utilizan excipientes naturales: hidrolatos (aguas florales), aceites vegetales, ceras y aceites esenciales.

– Se limita el uso de conservantes sintéticos.

– Los productos naturales no pueden ser testados sobre animales.

– Los envases se están fabricados con materiales que no dañan el medio ambiente y se reciclan como los residuos del ciclo de producción.

-Como su composición son todos sustancias naturales, si se ingiere de forma accidental, no supone ningún riesgo de intoxicación.

– Las plantas utilizadas en estos productos cosméticos, se han cultivado sin usar pesticidas ni herbicidas químicos de ninguna clase.

La cosmética natural tiene grandes ventajas para la salud de nuestra piel, pues es muchísimo más suave y no es agresiva, aparte de fortalecer y mejorar las funciones dérmicas, debido a los componentes naturales que nos aportan las plantas.

Espero que os haya encantado Beauty Chic Lovers!!