Alicia es mucha Alicia….y no sólo la primera Alicia, la pequeña a la que siempre recordaré, sino la otra Alicia, aquella que ha cambiado sin casi darse cuenta el curso de la historia, aquella que renueva el sentido que Lewis Caroll le quiso dar a través de un mundo onírico y estrafalario en el que lo que parece no es y lo que es no lo parece…

Esta nueva Alicia tiene mucho de otra Alicia , una que vive en el mundo de las maravillas real, aquella que una vez fue y que ahora es más que ayer porque sus recuerdos se multiplican en la mente de todas las personas que tuvieron la fortuna de compartir siquiera un segundo de su existencia en este mundo, a veces no tan maravilloso, pero mucho mientras ella estuvo en él.

Alicia vino hace años para cambiar mi vida, para desmontar mi presente y transformar mi futuro…descubrí que existe una “locura” bonita, aquella que poseen los que hablan con la verdad , aquella locura que así la llaman las personas “cuerdas” porque simplemente son cobardes y se esconden tras las verdaderas locuras de quienes no se atreven a mirarse a través del espejo, los que no reconocen su muchedad entre todas cosas que plasman en sus curriculums llenos de inseguridades y falsedades “cuerdas”.

“La locura es el estado en que la felicidad deja de ser inalcanzable.” 

Esta locura de la que trata el libro y también la obra es necesaria trasladarla sin duda a la vida real, ya que nada tiene de trastorno mental, ni nada que ver con una disfunción de la mente, tiene más que ver con una refundación y refundición de la mente sana , que al descubrir por fin lo importante, deja atrás las absurdeces  para empezar a vivir de verdad y en plenitud

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Alicia antes no sabía que era verdaderamente Alicia, sólo se veía como Alicia, pero igual que esta nueva Alicia, gracias a las personas que conoció en el mejor de sus sueños, en la realidad más loca y a la vez real que hubiese jamás soñado, ahora es sin duda más Alicia….. y mucha Alicia… (en este momento me he sentido como nuestro presidente del gobierno… prometo que tiene todo el sentido del mundo)…

Esta nueva Alicia (no la del libro sino la que escribió un nuevo guión inspirado en otra Alicia, aquella de la que os hablaba al principio y que es también Alegría), a la que he conocido hace poco, si referencio ese tiempo a la extensión de mis años de vida, pero toda una eternidad si me remito a la intensidad de los sentimientos que ella me provocó con su muchedad , a pesar de que por entonces ella había olvidado algunas cosas que ya sabía y que la cordura de lo común la llevó a alejarse de la sana locura, ahora es mucha Alicia y además representa como nadie a Alicia ¿redundante?, no , la muchedad nunca es redundante… y como digo, esta Alicia es la verdadera Alicia y eso es mucha Alicia.

Esta nueva Alicia, la de la obra y también la que la escribe, es una Alicia que duda de casi todo pero que se deja enseñar y que desaprende sin esfuerzo para reescribir su historia y la de los demás de una forma más bella.

En cada línea y cada frase plasma una necesidad de cambio para la anterior Alicia y junto a ella, a través de cada extraño personaje, ella añade a su vida una nueva enseñanza. Alicia es rebelde, pero no comprende bien contra qué o quién lucha, pero pronto descubre gracias a personajes tan singulares como la Oruga Azul, (quien no sólo es sabia en la escena sino en la vida real y que con sus palabras desconcertantes, desmonta los pequeños cimientos de Alicia que sirven de base firme para una nueva contrucción de personalidad)…que la rebeldía sana es proporcional a la locura que se acerca a la felicidad y se aleja de las injusticias absurdas de las personas que se creen cuerdas…(y es ahí donde cobra sentido la expresión “locas de atar” , por las cuerdas……)

La oruga sabia se transforma finalmente en una bella mariposa simbolizando en ese gesto un sinfin de maravillosas enseñanzas que Alicia guarda muy dentro de sí en ambos mundos. Las orugas se encierran, reflexionan, analizan, esperan …y cuando llega el momento, despiertan y se lanzan sin miedo a descrubirle al mundo la belleza que antes no se veía pero que escondían en su interior..y es que ni las mejores galas realizados con los mejores tejidos lucen como lo hacen unas bellas alas de mariposa.

Esta nueva Alicia aprende a no juzgar por la apariencia, aprende a no conseguir las cosas cuando quiere, adquiere nuevas habilidades sociales gracias al Conejo que corre, al Sombrerero Loco, a la Oruga, al Gato de Cheshire y a muchos más y desarrolla una preciosa empatía, que hace que sienta deseos de abrazar a la Reina de Corazones para que se sienta querida por una vez en lugar de temida.

Porque esta Alicia es atrevida y desafiante pero sobre todo es integradora y comprometida una vez que descubre su muchedad.

Esta obra quiere hacer llegar a los espectadores esta gran enseñanza, la importancia de la empatía y los valores de respeto a la diferencia y la peculiaridad de cada uno, porque todas las criaturas de las naturaleza y por lo tanto también las personas son importantes y cumplen una función necesaria. El amor todo lo puede….

Alicia es diferente a su hermana..también es diferente a lo que se espera de ella, pero al encontrarse con otras realidades, aprende a amar la suya…y sonrié con esas otras diferencias…

¿Y qué tengo yo que ver con esta Alicia?…

Pues además de una bonita amistad, la misma que me une por una “casualidad” de la vida a la Oruga Azul, a una de las Flores del jardín del país de las maravillas, a la Cocinera Real, a una de las Mariposas que vuela junto a la Oruga Azul ya transformada, he tenido el honor, el placer, el gusto y el privilegio, de realizar el vestuario de este personaje que tanto ha significado para mí desde mi infancia y que ahora cobra más sentido si cabe por diversos motivos que difícilmente podría reflejar en unas pocas líneas de un humilde blog.

Cuando me hicieron el encargo sabía la gran responsabilidad que esto conllevaba, ya que no podía ser una Alicia igual a la Alicia que todo el mundo conocía, tenía que ser Alicia como sólo ella podía ser y esto pasaba por elegir un color más representativo, como es que se puede ver y que por supuesto recuerda al que de manera orgullosa (que no altanera), llevan quienes luchan por la igualdad cada día con el ejemplo y con algo más que la mayoría…

Quería transmitir con el vestuario la importancia de incoporar la fantasía a nuestro día a día, haciendo uso de la sana “locura” en la que deberíamos vivir , llevando consigo las flores que brotan en primavera y que es como un estallido orgásmico de la naturaleza que luce esplendorosa una nueva etapa llena de vida y de color como símbolo de lo que se puede lograr si dejamos atrás los miedos del invierno…miedo a lo desconocido que queda oculto bajo la nieve y el miedo al frío de la indiferencia o el rechazo…

Y por si fuera poco, además de este honor, se me concedió otro, el de aportar una pequeña parte de otro personaje, el Sombrerero Loco, prestando lo que había sido parte de ese mismo personaje con el que participé en la última edición de la Clàssic Ride.

El Sombrero y la peluca, así como el pañuelo y los puños de camisa sí que aparecen en esta imagen, pero no la chaqueta, que también es una de mis pequeñas aportaciones y que no llevaba puesta ese día por el excesivo calor que nos acompañó en pleno noviembre durante toda la jornada.

¿Quién me iba a decir que Alicia, uno de mis grandes retos en el mundo del diseño iba a darme tantas alegrías ?….seguro que me esperan muchas más, así que me iré preparando.

Gracias por darme este gran regalo, por dejarme entrar en vuestro mundo sin ser madre como vosotras de este gran proyecto y también de esta gran vida…

Gracias y mil gracias a todas mis preciosas Hadas.