Si hay algo que tenía claro cuando decidimos viajar a Nueva York es que quería ir a descubrir algunos graffitis emblemáticos, porque me confieso una enamorada del ARTE URBANO como expresión artística efímera, que se actualiza en función de los cambios que tienen lugar en nuestra sociedad o bien representan los cambios que queremos para la misma.

Para mi los graffitis no son una moda pasajera que se extiende más allá de los años 70 y que pronto será sustituida por otra muy distinta, sino que como parte de la variedad de disciplinas que componen el Arte Urbano, son una expresión artística alternativa y que en realidad existe desde siempre, comenzando con las pinturas rupestres de nuestros antepasados más lejanos, (aunque en este caso sería más adecuado llamarlo Arte Público o Social),que se usaban con fines educativos o religiosos y que posteriormente usaron también culturas como la romana.

La razón de que el acto de “invadir” el espacio público, a través de los Graffitis o Tags (las firmas), sea una práctica tan popular, es porque los seres humanos siempre hemos buscado la manera de expresar las cosas y que llegue a la mayor cantidad de gente posible y si nos volvemos a remontar a la época romana, sólo debemos fijarnos en los grafitos romanos, que eran anónimos usados habitualmente como herramienta de crítica a la política o hacia la sociedad usando la sátira.

Aunque el origen del graffiti no fue el mejor de los nacimientos de una moda, (tal y como lo contaba hace unos meses en otro post relativo a los graffitis : http://www.womanbloggers.com/VisaKnowing/bansky/, hay que reconocer que su transformación como vehículo de comunicación social ha ido ganando adeptos de las más diversas ideologías, perdiendo ligeramente esa connotación de vandalismo y siendo aceptada en algunos círculos artísticos de alto nivel.

El gran descubrimiento para mi durante estos meses desde que escribí el post y después de involucrarme en otros proyectos similares de intervención artística social, es hacerme cada vez más consciente de que los Graffitis tienen mucho en común con las Fallas de Valencia, y es que éstas nacieron también como herramienta pública de expresión burlona o crítica ante la política y la sociedad y son igualmente efímeros, siendo sólo rescatadas algunas obras en el caso de los ninots indultats de las Fallas o las obras  de Bansky si nos referimos a los Graffitis.

Y como el Corazón del Graffiti se encuentra en la ciudad de Nueva York,  os invito a adentraros conmigo en algunas se sus calles para admirar estas maravillosas obras de arte.

Este no es exactamente un graffiti, si somos estrictos, se trata de un mural creado sobre una furgoneta de trabajo y como Frida es tan especial para mí, casi me juego la vida para hacerle una foto.

Este impresionante graffiti apareció delante de nuestros ojos sin casi darnos cuenta, puesto que no se encontraba en una calle principal, sino entrando hacia un taller de vehículos. Al natural es aún más impresionante, pero al menos se puede apreciar ligeramente la obra.

Estos nos deslumbraron desde varios metros atrás y nos atrajeron sin remedio sus colores industrializados.

Una amalgama de matices visten las avejentadas paredes de edificios sin restaurar hace ya muchos años, y es que la mayoría de los graffitis en la actualidad de las calles de Nueva York (sin contar con el Bronx y con las intervenciones de Tags, que yo de manera personal no incluyo en el Arte Urbano) redecoran los espacios vacíos y desprovistos de carácter, con los colores de la vida.

Este Graffiti tiene mucho significado, ya que se trata de una imagen del boxeador Muhammad Ali que falleció en el 2016 y que el gran artista de Brooklyn Brolga quiso homenajear a través de su genialidad creativa, plasmando ambas facetas de este ídolo nacional, “campeón mundial en favor de la igualdad y la paz” que se convirtió en una leyenda mundial por su compromiso político y social,  propugnando la liberación de los guetos negros y el fin de la segregación racial.

Se encuentra concretamente a la vuelta del local donde estuvimos comiendo, la famosa pizzería Joe’s donde desgustamos sus maravillosas especialidades… y buscando en la web he encontrado esta imagen de algunos de los trabajadores de dicha pizzería, colocando velas y flores por la muerte de su ídolo y al lado al propio artista pintando su obra.

Esta es otra gran obra del mismo artista, esta vez homenajeando a un grande de la música universal y más concretamente del Jazz, el gran Louis Amstrong.

Esta es una selección de algunos de los graffitis improvisados y algunos que son encargos de comercios para llamar la atención de los viandantes y es que ya hace tiempo que este tipo de Arte Urbano se ha puesto al servicio de las empresas, pasando de delincuentes nocturnos que pintaban al margen de la ley a poder vivir incluso de su arte.

Y es que el Graffiti, siendo consciente de que es un término mal utilizado porque se usa para demasiadas cosas que en realidad no lo son, habiéndose convertido en una palabra manida desprovista de la enjundia de su origen, al menos a mi me sirve para poder explicar ciertas características de este tipo de Arte Urbano, aunque  no siempre sea espontáneo, clandestino o ilegal. Cierto es que puede perder el encanto de aquellas obras que que habitualmente se realizan durante la noche y con rapidez, para que su autor no sea descubierto, pero creo que habremos ganado más como sociedad si admitimos que los murales y los graffitis pueden decorar nuestras ciudades y revivir nuestras calles más abandonadas, si se hacen dentro del marco de la legalidad, dentro de proyectos sociales, culturales, educativos, siempre creados de manera positiva,  dejando atrás el vandalismo de tantos otros que descontentos con la sociedad, no recurren precisamente al arte para lanzar sus críticas.

Yo estoy muy contenta y orgullosa de formar parte de uno de estos grupos de Intervención artística popular, en el que combinaremos Graffitis con Yarn Bombing, Stitching, Land Art !

Y porqué no, invitar a las marcas de Moda a sumarse a este tipo de PUBLICIDAD ALTERNATIVA …