BROOKLYN ESTÁ DE MODA I
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Antes de partir de viaje a New York, no quise hacer un largo listado de visitas programadas para evitar vivir allí la habitual experiencia del estrés propio del día a día que aún no he conseguido dominar y que tenía como primer propósito dejar en Valencia al cuidado de mis queridas plantas, pero sin querer, mi innata tendencia a investigar acerca de aquellas cosas que me interesan, hice una pequeña búsqueda sobe los Flea Markets de la ciudad para poder hacer excursiones y los consiguientes reportajes y así incluirlos en este blog.

Fue así como acabé paseando por el barrio de Brooklyn y no sólo un día , sino hasta dos jornadas, quedándome con ganas de mucho más y eso es porque este barrio tiene mucho de auténtico, otro tanto de mezcla de cosas inimaginables y vida, mucha vida en sus calles, hasta las más escondidas y tranquilas (que también las hay).

A partir de mi pequeña lista, la primera dirección señalada llevó mis pasos hacia una tienda de ropa de segunda mano muy especial que recomendaban en una web dedicada al NY más alternativo, en un artículo dedicado a las tiendas de ropa vintage de la “Gran Manzana”.

woman bloggers Visa Knowing Beacon`s closet

Nada hacía pensar que el aspecto de la tienda que había visto en la web oficial de esta cadena de tiendas de “Second Hand” me haría descubrir otra realidad de NY, calles singulares llenas de talleres de reparación de vehículos en los que descubrir joyas de otras épocas, tiendas y más tiendas con mucho encanto, más o menos pretenciosas pero atractivas siempre en cualquiera de los casos, zonas industriales llenas de personajes de aspecto áspero y rudo pero con la amabilidad por bandera, cafés singulares llenos de arte y espacios de coworking en los que soñar poder trabajar algún día….reconozco que tan sólo con el paseo, ya mereció la pena la aventura que pondría el segundo “check” de mi pequeña lista newyorquina.

Ya sabía que me iba a enamorar nada más entrar en la tienda, ya que las fotos de la web no dejaban casi lugar a la imaginación y mostraban cientos de detalles que vestían de colores la tienda de una manera totalmente cromática, como a mi me gusta, que es tal y como me gusta colocar las telas de mi taller casero y también la manera en la que intento lograr cada cierto tiempo mi propio armario personal.

Al abrir su puerta sentí algo así como el niño que entra en una enorme tienda de juguetes o en una inmensa tienda de caramelos y no sabe por dónde empezar ya que la disposición inteligentemente organizada, obliga sin duda a que tu vista se dirija compulsivamente a todos los rincones del gran espacio lleno de estímulos coloridos y bien colocados distribuidos estratégicamente para secuestrarte sin que te des cuenta…

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Comencé por el perchero de los vestidos largos y no podía parar de exclamar sin pudor expresiones de asombro al estilo de los comics de los superhéroes norteamericanos más famosos. “Wow!”, “Awesome!” , “Amazing”…

Y es que no había prenda que no llamara mi atención, cada una me invitaba a imaginarme a mujeres de otras épocas luciendo esas prendas con los complementos adecuados y una gran sonrisa que iluminaba sus rostros mientras paseaban por las calles sabiendose hermosas y elegantes…mujeres de piel de todos los colores, mujeres delgadas y gruesas, con curvas boterísticas o delgadas al más estilo Olivia, rubias , morenas y pelirrojas, con pelo suelto o recogido de forma elaborada, con ondas ordenadas o despeinadas con estilo…y es que todas ellas cabían en esas prendas de diversas épocas que habían formado parte de la vida de personas a las que me hubiese gustado conocer sin duda.

Continué mi recorrido por otros percheros, el de los vestidos más cortos, el de las chaquetas y cazadoras y me animé a probarme algunas de ellas que también me provocaron reacciones y sensaciones de todo tipo, con ellas viajé a los años 80, Tino Casal, Alaska y otros personajes Kitch fueron los más evocados en el paso de percha a percha de todo un perchero infinito de prendas curiosas.

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También me detuve un tiempo en uno de los espacios dedicados a los sombreros, pero viendo que había pasado ya demasiado tiempo y  que había quedado temprano por la tarde para ir a otra zona, decidí hacer una pausa y volver al día siguiente con una idea en mente….algo que en el próximo post os desvelaré.

 

la primera galería de fotos pertenecen a la web oficial de Beacon’s Closet realizadas por carly rabalais.

Captura