No os podéis imaginar cuánto tiempo llevo preparando este post, en realidad desde antes de comenzar a escribir en esta plataforma, lo cual dice mucho bueno de la protagonista del mismo y no sé si tan bueno de la que lo escribe..ja,ja.

Y que mejor momento que en el comienzo de la Primavera , (comienzo real que no oficial, al menos así lo certifican los múltiples estornudos que me despiertan junto a los rayos de sol de la mañana), y más en un día especial como hoy, el día en el que Lucía Antonini, celebra su aniversario de nacimiento, aunque los que hemos tenido la suerte de conocerla de cerca lo celebramos todos los días desde el primero que nos unió irremediablemente a su vida.

FELICIDADES LUCÍA!!!

Lucía Antonini se formó como artista visual en Madrid (que fue cuando yo la conocí),  y entre 2004 y 2013 participó en numerosas exposiciones, recibiendo distintos premios nacionales en escultura: de hecho recuerdo precisamente una escultura preciosa de un niño con la que ganó uno de estos  premios y que se encuentra expuesta en Crabanchel, un barrio de Madrid.  Este niño estaba en vaqueros, de mirada sencilla y natural, era pura poesía…. lo recuerdo como si la estuviese viendo en este mismo instante,ya que antes de ser realizada en bronce para ser definitivamente expuesta, tuve la suerte de verla modelada en barro….. Lo que no recordaba es que la escultura del niño iba acompañada de una gran esfera en la que ese niño escribía algunos fragmentos de La Historia Interminable,  que simboliza los conceptos de tolerancia e igualdad y que es una invitación a las nuevas generaciones encargadas de continuar escribiendo la historia de este mundo …. Su título “Buzón de Palabras”.

También ha recibido otros premios de fotografía y, sobre todo, de arte conceptual y es que Lucía es una artista multidisciplinar y llena de sorpresas!.

En el 2009 empieza a volcarse en su carrera musical, que en realidad era ni más ni menos que el crecimiento natural de una semilla que ya tenía sembrada desde niña y que se fue forjando lentamente, sin prisa pero sin pausa….

Primero formó el trío femenino indie-folk “On your bike” con fantásticos temas como este tan evocador..

y en 2013 graba su primer álbum en solitario (“Anima di frontiera”) bajo el pseudónimo de LiiL cantando en español e italiano, (ya que tiene parte de sangre española y parte italiana) que también incluía temas maravillosos como este…

Es en ese momento, es cuando recuerdo que me habló de que quería formarse en profundidad , es decir, subir de nivel y es cuando vino a Valencia para hacer las pruebas de ingreso y así formarse profesionalmente en Berklee College of Music de Boston, donde finalmente estudió composición, arreglos, producción y música para publicidad y se graduó en Professional Music en 2016, realizando los últimos meses de dichos estudios en Valencia, ciudad  donde comenzó esta nueva “aventura” y donde ha fijado su residencia desde entonces, totalmente enamorada de  la luz de la Terreta y de algunas cosas más….

Precisamente porque llevo mucho tiempo preparándolo, quizá esté un poco desactualizado en cuanto al título del post, ya que se trata precisamente del nombre que da título (valga la redundancia) al último disco de Lucía, aunque si bien en ese aspecto estaría de acuerdo en que habría sin duda un encabezamiento más acertado, creo que es tan necesario tener un Jardín Secreto en nuestra vida, así como Una Habitación Propia, que he preferido mantenerlo.. que como decía Pilatos: ”lo escrito, escrito está…” y yo añado.. “por algo será”.

Muchas cosas son las que podría decir acerca de Lucía, ya que nuestra amistad se remonta a varias décadas, pero lo que siempre nos ha mantenido unidas además del cariño es nuestra insaciable sed de aprendizaje y motivación creativa que compartimos con agrado y que nos permite tener conversaciones infinitas llenas de descubrimientos mutuos.

Hace tan solo dos semanas, tuve la gran fortuna de disfrutar de un concierto doble de Lucía, ya que fue invitada para darle un toque especial y único a la inauguración de otra gran amiga, Eva Escamilla, de quien os hablé hace pocos meses y que acaba de abrir una tienda en la Estación Norte, en el mismo lugar donde realizó una exposición estas navidades, de donde son algunas de las fotos que os compartí en el post acerca de ella y de su proyecto y a la que por supuesto tenía que asistir por razones doblemente importantes.

SUAVE NAVIDAD

La inauguración fue preciosa , plasmándose muchas de las emociones de los presentes, amigos y familiares, en parte ayudados por las también emotivas canciones que interpretó con alma y corazón Lucía Antonini….

Pero no quedó aquí la cosa, sino que continuó la agradable sensación al revivirlo con oídos nuevos al dirigirnos al Vins i Mes ( otro local del que también os he hablado en otras ocasiones y que volverá a salir a relucir en próximos post de una u otra manera) ocasión en la de nuevo sonaron las notas que nos habían hecho volar en la Sala de los Mosaicos de la Estación Norte y esta vez acompañada a la guitarra por Peter, su profesor de improvisación que hizo las delicias de los presentes con sus filigranas musicales que enriquecían más si cabe la dulce voz de Lucía y sus preciosas composiciones.

Durante esta maravillosa velada estuvimos también acompañados de buenas viandas y ricas bebidas locales preparadas con esmero y cariño por Pilar, la dueña y alma del local, que junto a la grata compañía, pusieron el broche de oro a una jornada creativa, artesana, llena de VERDAD.

Y si hay algo que me gustaría compartir de manera especial , ya que los conciertos no los puedo compartir, así como tampoco la magia que flotaba en el aire de los dos, es la letra de una canción nueva de Lucía, que ya se ha convertido en mi favorita y que sin saberlo ella, me está ayudando mucho en este momento vital…

Es la que encabeza el post en el vídeo del estudio y cuya letra os dejo aquí para que podáis disfrutarla al menos tanto como yo y que os invite a desear ser Valientes Luchadoras (aunque en realidad ya lo sois)

Tengo miedo del miedo, que evita que ayude al que pide, y dando de lado el camino que aún no he conocido,

Tengo miedo del miedo, que hace que deje el regalo de alguien que quiere ofrecerme lo poco que tiene en la mano.

… Quiero ser valiente luchadora, quiero vencer el miedo que me incomoda,

Tengo miedo del miedo, al regalar mi tiempo que me hace dekjar la partida quitando la ayuda a los míos

Tengo miedo del miedo al fracaso, que hace que saque al amor de la fuerza que mueve mis pasos

… Quiero ser valiente luchadora, quiero vencer el miedo que me incomoda,

Tengo miedo del miedo a star sola, que fuerza los lazos con ansia , mintiendo con falsas promesas

Tengo miedo del miedo a que te vayas de mi que hoy me recuerde dar lo que tengo aquí

… Quiero ser valiente luchadora, quiero vencer el miedo que me incomoda,

… Quiero ser valiente luchadora, quiero vencer el miedo que me incomoda,

….

Y para no alargarme mucho, me limitaré sin más a mostraros la calidad personal de Lucía a través de lo que mejor sabe hacer, que es trasmitirlo a través de su música, así que os dejo algunos temas para que los saboréeis y que os sirvan para recrear vuestro Jardín Secreto particular, allí donde os sintáis cómodos, donde os sintáis libres para soñar, donde no haya miedos,  donde podáis alejaros de la tristeza cuando esta llame a vuestra puerta, aquel lugar donde recordad a los seres queridos que ya no están visibles pero que se aparecen entre los rosales y los frutales…..porque en realidad, “El Jardín Secreto”,  fue un tema que compuso junto  a Emily Shibata, ambos inspirados por un jardín dentro de otro jardín llamado Fenway Park en Boston, que Emily le descubrió un buen día a Lucía. De ahí salió la metáfora del jardín secreto, como ese lugar que es lo más verdadero de nosotros, y donde nos sentimos realmente libres de ser quienes somos. Hay una alusión secreta al libro de Alejandro Jodorosky, “La danza de la realidad”, sobre el rol esencial de la creatividad en nuestras vidas…

 

“El jardín secreto”

Con fotografías de Melody Standford y asistencia de Nieves Edwards, una reproducción de un fragmento del cuadro “El sueño” de Henri Rousseau, de 1910  con grandes músicos como: Josu Ortiz, Eduardo Mercuri, Victor Andres Cruz, Victor Gonzalez Quezada, Pablo Yescas, Bengisu Gokce, Naseem Alatrash, Gerson Eguiguren, Nicolas Ordoñez Carmelo, Margot Mayette, David Cardona, Orlando Retana, Lizje Sarria, Nicolas Emden, Emily Shibata, en arreglos a Fabio Chaves y en ingeniería mezcla y master, Alberto Goicoechea y Adam Weiss, Pablo San Martin y Alex Psaroudakis.

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 “El jardín secreto”,

una propuesta musical original que fusiona los sonidos cálidos de instrumentos acústicos como las guitarras, el piano, la flauta travesera, el contrabajo, las cuerdas de un cuarteto, los tambores de la música folclórica colombiana y los ritmos de influencia latina.

Grabado en Boston entre los estudios Sound Scape y Mix One Studios con compañeros de la Berklee College of Music y músicos de estudio experimentados, “El jardín secreto” bebe fundamentalmente de la influencia ejercida por la ciudad de Boston que, paradójicamente y según la experiencia personal de Lucía Antonini, está más cercana en lo musical a los sonidos del sur que a los del norte de América. El disco también se define por su inspiración en la música folclórica colombiana gracias al “alegre” o “llamador” interpretado por el percusionista Víctor Andrés Cruz; y por los músicos, fundamentalmente latinoamericanos (Brasil, Venezuela, Costa Rica, Colombia, Chile), que han participado en la grabación y que aportan sus toques personales; y también por las referencias a México con canciones como la dedicada a Frida.