De sobra es sabido que la Operación Bikini comienza en enero, con el recién estrenado año..porque a nadie le gusta lucir michelines, lorzas, celulitis, grasa colgante, tableta de chocolate derretida, flotadores…. y otros múltiples términos usados para definir aquellas partes de nuestro cuerpo que han crecido de manera desproporcionada, generalmente por la falta de ejercicio combinada con una dieta poco adecuada…

Por cierto, hablando de flotadores, por si no lo sabéis, junto a los Unicornios y Flamencos,  los más vendidos son sin duda los que tiene forma de donut y no, no es algo casual, ya que la canción del verano que se lleva escuchando desde el invierno es “Cómeme el Donut”.

Canción un tanto hipnótica que provoca rechazo y atracción indescriptible a partes iguales, que es super mega ultra pegadiza y que ha sido la gran revelación  del concurso Factor X de este año, pese que sus creadores fueron expulsados en la segunda fase del programa….

Alejandro y Pilar Robles, son primos y residentes en …(así es como se los presentaría  en el programa Un dos tres).

Bueno, como os decía, son dos primos, eso sí,  pero no residen en la misma ciudad, aunque están muy unidos por inquietudes compartidas y por la falta de vergüenza, algo que también comparten.

Ambos sienten una gran curiosidad por las artes y por el mundo del espectáculo en general y cuando digo espectáculo no me refiero a cualquiera a los que estamos acostumbrados , sino a algo como ver actuar a Priscila Reina del desierto, por poner un ejemplo…

 o mejor dicho, creo que voy a utilizar un símil que quizá resulte aún más fácil de entender lo que quiero transmitir…

cuando hablo de espectáculo referido a estos dos primos y a las posibles influencias que han nutrido sus creaciones, yo me imagino una ensalada artística en la que hay una mezcla de brotes tiernos de Pippi Lamstrung,  quien era capaz de poner el mundo del revés , con Madonna fresca, aquella de los primeros años, salado con escamas cristalinas como la bola que bien conducía Alaska , esta vez acompañada de sus pegamoides y también de algunos de los electroduendes…. aderezado con toques avinagrados e histriónicos de Almodovar cuando se juntaba a Macnamara, todo bien mezclado al ritmo de los contagiosos movimientos de Carlton Banks bailando a Tom Jones….

En este punto en el que todo el mundo baila esta canción, yo lejos de disfrutar con ella, sí que debo reconocer que hay algo ante lo que me rendí desde el segundo instante en que los vi aparecer en la pantalla del televisor que habita en mi salón (reconozco que su peculiar estética no distorsionaba mucho con tanto color que forma parte a diario de este espacio que más bien es un taller en el que  a veces se hace hogar…)  y es que me demostraron que la vergüenza es mejor dejarla en casa y que no son unos frikis, pese a lo que aparentan al primer e incluso segundo golpe de vista.

Existe algo realmente profundo en ellos, en Jirafa Rey y Lapili por separado y más aún cuando se juntan y forman el dúo Glitch Gyals, ya que esta fusión de dos personas reflexivas y creativas tienen en común un gran trasfondo o al menos un buen fondo de armario.. de aquellos que se mantienen tanto en invierno como en verano y es que Lapili es capaz de combinar un abrigo de piel sintética (o incluso un visón vegano realizado con fibras de junco tejido a mano por ella misma, una de sus piezas estrella) con un bañador…e insisto, no son frikis, Alejandro es filósofo, en un momento en que la filosofía está siendo expulsada de la enseñanza a pesar de su gran valor…., pero no sólo reflexiona y mucho sino que además, escribe poesía, crea y dirige obras de teatro y practica baile urbano estilo kuduro, como se puede apreciar en sus originales performances y Pilar, es estilista, diseñadora (estudió arte textil en Granada y doy fe de su talento en base a los proyectos creados en dichos estudios, como un telar diseñado por ella y su gran fe en el upcycling como yo), bailarina y coreógrafa y que combinando estas dos facetas la convierten en una artista con estilo único.

Ambos trabajan la trasdisciplina artística: la performance, la filosofía, el happening, las danzas urbanas y más en concreto el dancehall, una de las danzas urbanas que más auge está teniendo y que viene de la cultura jamaicana.

Estos primos está claro que tienen algo especial y consiguen con sus propuestas crear algo mágico con grandes dosis de reivindicación , algo muy necesario, porque lo hacen desde el humor y desprendiéndose a la vez de la vergüenza de la intolerancia, que no del pudor sensato.. e insisto, no son Frikis, como tampoco lo es Carlton  o mejor dicho Alfonso Ribeiro, que es su verdadero nombre y quien ha demostrado que su baile absurdo y que tantas risas provocaba en los años 90, eran fruto de un gran control rítmico, así como en el caso de Lapili cuando hace percusión con sus muslos para hacer la base de la nueva canción “Muslona” o los movimientos epilépticos de Jirafa Rey haciendo twerking mientras está boca abajo metido dentro de un flotador con forma de donut…

Pero bueno, no quiero despistarme del tema de los bañadores ni del verano y es que si hay algo muy propio que se repite cada año por esta época es precisamente la deseada o temida (según el caso) canción del verano, como también lo es el tener que decidir si ponerse bañador o bikini, en función del éxito o fracaso de la operación bikini/bañador de comienzo de año (que casi siempre, para ser sincer@s, se suele retrasar hasta un día antes de decidir ir a la playa o piscina por primera vez)……y menos mal que los trikinis no tuvieron el éxito esperado, porque sólo están preparados para mujeres especialmente bien dibujadas en su contorno, ya que a las que los lápices de la vida han decidido dibujar nuestras curvas como si las puntas de grafito tuvieran en su interior una sobredosis de cafeína, sólo consiguen que parezcamos un rollo de solomillo de cerdo relleno atado con cuerdecitas, entre las que se surgen indómitos los excesos de grasa acumulada durante meses o incluso años de “bien” comer. ..

Dicho lo cual,.confieso que soy muy de bañadores desde siempre, me hacen sentir más segura que el llevar bikinis, incluso durante la época en que mi cuerpo no superaba los 40 kilos y mi talla no subía de la 38.

Y hablando de bañadores y de sinvergüenzas, en el mejor sentido de la palabra,  por supuesto, no puedo evitar pensar en alguien que lleva con orgullo y humor los bañadores como nadie… y ese no es otro que el  bienhumorado Sergio Ayala.

¿A que “esto es un nuevo reto pa’ tu retina”? (letra de Cómeme el donut)..pues eso es lo que provoca Sergio, risa, extrañeza, sorpresa y hasta vergüenza ajena…y por supuesto un reto para cualquier retina, pero sobre todo libera, descarga y remueve, porque  no es lo mismo ser un “sinverguenza” que no tenerla, es decir, dejártela en casa y salir de tu zona de confort, esa misma  en la que te dejas la vergüenza para dar los pasos necesarios y así poder cambiar  tu vida dando rienda suelta a los sueños.

Hablar de Sergio Ayala es hablar de “Caída y auge de Reginald Perrin” y quien no sepa a qué me refiero, sólo tiene que buscar en el todopoderoso Google…porque si algo hay que reconocerle a él es que se ha reciclado una y otra vez y que de cada caída, ha resurgido como el Ave Fenix. Revestido con un “traje infalible” y en ocasiones con una cabeza de caballo, ha llegado a crear una empresa creciente y sólida que funciona casi sola porque tiene unos buenos cimientos y un mortero de unión fundamental, el humor. Porque sí, no es incompatible funcionar como una empresa respetable y “seria” y ser a la vez una empresa en la que l@s emplead@s se diviertan trabajando.

Sergio , al igual que Lapili, baila como Beyoncé el dancehall hawaiano, atavíado con un bañador para desmontar todos los prejuicios que tenemos sobre el trabajo en nuestra sociedad y hasta se ha atrevido a crear ese espectáculo para la retina en un retén de policía, porque sus consejos no entienden de profesiones, sólo apela al cambio de actitud de cada profesional, sea del campo que sea.

Ahora podría despedirme diciendo:  vivan las lorzas!!!!,  celulitis free!!! como diría Lapili mientras hago percusión con mi muslamen (cosa fácil en mi caso)…Podría aprovechar para hacer apología de las “carnes libres” y hablar de las ventajas de tener unos kilos de más y que eso es señal de felicidad, pero no voy a caer en eso, ya que de sobra sé (que buena expresión y que bien traída para la ocasión), que lo que me sobra a mí nada tiene que ver con la estética sino con la salud y reivindicar la tolerancia y aceptación a la diversidad de cuerpos no está reñida con la defensa de una buena dieta unida al ejercicio sano que no sólo tiene lugar en el cerebro, a través del entrenamiento de la creatividad y la estimulación diaria del músculo de la risa, fundamental ambos para la salud, sino también al ejercicio meramente físico y material de todo el cuerpo que contiene nuestra grandeza. Y ahora que me he venido arriba y estoy en todo lo alto , en la parte superior del trampolín de la vida (con el vértigo que me dan a mi los trampolines), tengo que pensar en cómo bajarme de aquí…..

foto de  martiperarnau .com

He decidido que ya sea en bomba, plancha, de pie , lo importante es caer bien…y me refiero a ambas acepciones de la expresión, ya que caer bien te salva la vida en un salto grande como este y “caer bien” a las personas es importante para triunfar en la vida. Nos dicen a menudo que no podemos caer bien a todo el mundo y eso es verdad, pero sonreír y llevar el sentido del humor desde por la mañana como traje básico (imprescindible como fondo de armario anual), es algo que sienta bien en general, excepto a los cenizos (¿verdad Sergio?)….

Así que Viva el BUEN-HUMOR, Viva el AJOACEITE (aunque esté hecho con plato y tenedor) y Viva la madre que te parió SERGIO!