Seguramente será para tí fácil recordar qué llevabas puesto el día más especial de tu vida , tanto, que incluso sin fotos, puedes recrear cada detalle de aquello que te hizo sentir especial con ese vestido o ese conjunto, con sus complementos..y hasta aún sintiendo un poco de vergüenza quizá por algún detalle estético de ese momento, el cariño con el que guardamos ese bonito recuerdo, hace que brote una preciosa y tierna sonrisa en nuestro rostro..

Al igual que recordamos con precisión los momentos bonitos a lo largo de nuestra vida, también recordamos aquellos que nos marcan de una manera muy negativa para siempre..como es el caso de las violaciones.

Y de éstas precisamente trata la exposición de la que os voy a hablar hoy, que ha cumplido ya más de un año y que por fin cruza el charco desde EEUU para acercarse a nuestra sociedad europea, muy similar en este aspecto a la norteamericana. Su primer destino es Bélgica , concretamente en Molenbeek (Bruselas), el barrio más pobre pero con una indudable conciencia social que esperamos sea contagiosa..y parece que va por buen camino, porque ya son 200 organizaciones las que han solicitado poder realizar esta misma muestra.

La exposición llamada “What were you were?” se inauguró en la Universidad de Kansas en septiembre de 2016, cuyo fin era denunciar precisamente el extendido mito de “Si no hubieses llevado puesto “eso”…., no te habría pasado”.

La muestra nació inspirada por un poema realizado por la Doctora Mary Simmerling, profesora de Investigación e Integridad en Medicina, en el que describe las prendas que vestía el día que fue violada complementada por una exposición organizada por el sindicato de estudiantes de esta misma universidad…, Este poema formaba parte una conferencia organizada por la Coalición de Arkansas Contra el Asalto Sexual en 2013 y a la que asistieron las personas responsable de la exposición actual, Jean Brockman y Mary A. Wyandt-Hiebert.

JENNIFER SPRAGUE

foto de JENNIFER SPRAGUE

Por desgracia, estas palabras las han tenido que escuchar demasiadas mujeres a lo largo y ancho de nuestro planeta  y también desde hace ya demasiadas generaciones, sin que aparentemente hayamos aprendido mucho al respecto…

Esta exposición bastante gráfica y efectista refleja a través de unas prendas colgadas (sin ninguna gracia en la pared,  con total intencionalidad) a modo de signo que no de escultura artística, varias prendas de mujeres que imitan a aquellas que llevaban el día en que fueron violadas, ya que a través de los testimonios de las víctimas, se han reproducido con la mayor exactitud posible las prendas que fueron testigo de tal crimen, sólo alteradas en algunos casos cuando la exposición, ya itinerante, se ha querido adaptar a las circunstancias de los lugares que ha visitado, como es el caso de un shari sustituido por una chilaba o un uniforme de policía en lugar de otro militar cuyo sentido continuaba invariable ya que la intención no era otra que la de señalar una y otra vez con cada ejemplo, que la prenda no era la responsable del ataque violento recibido por las 18 víctimas representadas en cada uno de estos sencillos objetos….18 prendas que representan 18 historias reales y desgarradoras de 18 mujeres y niñas.

Con esta exposición se pretende provocar una reflexión en el visitante y crear conciencia social,  para dejar de culpabilizar a las víctimas y también dejar por tanto de validar a los agresores.

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“¿Qué llevabas puesto?

‘Mi camiseta amarilla favorita, pero no recuerdo qué pantalones llevaba puestos. Recuerdo que estaba muy confundida y que sólo quería salir de la habitación de mi hermano y seguir viendo mis dibujos animados’ “

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¿Qué llevabas puesto?

“Falté un par de días al trabajo después de que ocurriera. Cuando se lo conté a mi jefe, ella me hizo esta pregunta. Le respondí, ‘una camiseta y unos vaqueros ”  “, ¿qué es lo que te pones tu para un partido de baloncesto? 

Me fui y jamás volví. “

Es desgarrador leer los textos que acompañan a las prendas, porque no es difícil imaginarse a una misma describiendo estas mismas palabras o bien dichas por alguna amiga, hermana, prima o incluso madre o hija… pero sin duda la prenda que más me ha hecho llorar ha sido el pequeño vestido de rayas que aparece entre las otras prendas “normales” que hay a su alrededor…

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 “¿Qué llevabas puesto?

‘Un vestido de verano. Meses después, mi madre se paró delante de mi armario y se quejó porque ya nunca me ponía ninguno de mis vestidos. Tenía seis años’ “.

Yo llevaba una camiseta y un pantalón corto cuando me violaron y sólo tenía 6 años…así que la ropa no era importante, como tampoco lo era la edad.

Que ahora se hable casi cada día de los abusos que han sufrido actrices, actores y modelos por parte de productores, compañer@s o de fotógrafos entre otr@s, parece casi una moda a la que muchos se suman o se posicionan en el otro lado para contrarestar y “suavizar” los escándalos que se suceden uno tras otro.

La realidad en la que vivimos a  nivel mundial es que son millones los abusos que se producen al año y terribles, escandalosas y por supuesto alarmantes las cifras de mujeres o niñas (sobre todo, aunque también hay niños y hombres entre las víctimas) que han sido violadas o que han sufrido a lo largo de su vida algún tipo de abuso o de agresión sexual.

Es hora de que el SILENCIO deje de permanecer oculto en la oscuridad de los cobardes, la sociedad pide que salga a la luz, esta misma sociedad que suplica que ya no se mire hacia otro lado, que nadie sea cómplice o incluso consentidor siendo testigo impasible de muchos de estos actos. No importa la ropa que lleve una niña o una mujer, las prendas no son las responsables , lo son los agresores y debemos no sólo cambiar de actitud sino también de lenguaje y no culpabilizar a las víctimas de las violaciones a través de esas desagradables preguntas como la que reza en este post.

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Porque lo que tienen en común las victimas de abusos o violaciones es el sentimiento de culpa, porque la realidad es que lo primero que sienten es que se podía haber evitado si hubiese hecho tal o cual cosa…así que si la primera pregunta que les hacen es ¿que llevabas puesto cuando te violaron?, sólo consiguen  estigmatizarlas  aún más y poner en duda la verdadera cuestión, que no es que haya sido violada por llevar un vestido ceñido y provocativo, ya que queda demostrado a través de esta sencilla exposición, que cualquier prenda puede ser susceptible de ser arrancada violentamente por un pervertido carente totalmente de escrúpulos y de empatía hacia los demás.

En nuestra mano está romper de una vez por todas con uno de los mitos que han perseguido a las mujeres en muchas sociedades, como la nuestra propia, y es el de creer que la ropa tiene algo que ver con aquellas personas que sufren violaciones, así que comencemos por no preguntar “¿Qué llevabas puesto..?

la directora del Centro de Educación y Prevención de Agresiones Sexuales de la Universidad, Jen Brockman.

#metoo  #yotambien

y una reseña visual en noticias cuatro

http://www.cuatro.com/noticias/llevabas-ropa-victimas-violaciones-concienciar_2_2500080205.html

 

Edito algo nuevo

Simultáneamente con la exposición de Kansas, una fotógrafa estadounidense llamada Katherine Cambareri,  con sólo 17 años  creó un proyecto expositivo a partir de varias imágenes que reflejaban lo mismo que en la muestra de la que trata el post cuyo título recuerda mucho al título de la misma : Well, What Were YouWearing? (Bueno, ¿qué tenías puesto?). En esta exposición reunió mediante fotos las prendas reales  que las víctimas llevaban puestas al momento de ser agredidas sexualmente.

En este caso su inspiración surgió de un libro del estadounidense Jon Krakauer, sobre las agresiones sexuales en la universidad de Montana (Estados Unidos) en la que el autor describe cómo entre 2008 y 2012 se investigaron al menos 350 denuncias ocurridas en ese campus entre las cuales la mayoría fueron ocultadas o ignoradas tanto por la institución educativa como por la policía local dejando en el mayor de los desamparos a las víctimas de dichas agresiones.

 

“Con estas imágenes quiero dejar claro que no importan las circunstancias, sino que si se produce una violación es porque alguien ha decidido perpetrarla”

En este caso las fotografías son sobrias, con fondo negro y sin ninguna estética ni texto que lo acompañe, sólo la prenda como protagonista, para reflejar que cualquier prenda puede ser susceptible de “provocar” una agresión si así lo desea el violador…