Mañana se celebrará el Día Internacional de la Mujer y parece que más que nunca este año se ha convertido en el evento de “Moda” que nadie quiere perderse como si de la entrega de los Oscar se tratara (por cierto, evento que ha tenido lugar recientemente y del que se habla mucho no sólo por la alfombra roja y los looks elegidos por los asistentes, como cada año, sino también por los múltiples discursos feministas que han cobrado protagonismo, tal como ocurrió en la entrega de los premios Goya , nuestro “Óscar nacional”).

Y es que algo parece estar cambiando en nuestra sociedad, no ya a nivel local, sino a nivel mundial… que hoy día hablar de feminismo no suena tan mal como hace años…o quizá  es lo que quiero creer…

¿Será una simple moda promovida por intereses comerciales y políticos ? ¿será una cortina de humo, una especie de entretenimiento para que nos confiemos pero que en el fondo se sigan incumpliendo nuestros derechos logrados por la lucha de muchas personas que creyeron de verdad en la igualdad entre hombres y mujeres?

No tengo respuesta, pero lo que hay que reconocer, es que gracias a la campaña “ME TOO” hace algunos meses, la situación de la mujer en el mundo ha dado un giro  y ha conseguido no sólo una mayor visibilidad de la realidad que vivimos en los diferentes ámbitos sociales , sino que ha hecho que nos unamos muchas mujeres alrededor del planeta y que hayamos creído en una causa global y no particular como era hasta ahora, y de ahí, han llegado todas las otras causas, ya que la base estaba en algo que habíamos tapado demasiado tiempo.

imagen de las “2orillas”

Pero a pesar de estos logros, hay algo que da vueltas en mi cabeza desde hace muchos años , que pocas veces sale a debate , ya sea en círculos políticos o en  ambientes reivindicativos..quizá porque se suele pasar por alto, porque lo hemos normalizado o porque nos fijamos en otras cosas que consideramos que son mucho más importantes y trascendentales…y que hoy necesito compartir.

Se habla mucho de la falta de conciliación, de la desigualdad salarial y todo eso por desgracia es necesario tratarlo una y mil veces hasta que se logre erradicar esas desigualdades que en ocasiones incumplen la ley. Se habla también  de que las mujeres se sacrifican voluntariamente para cuidar a hijos o a personas  mayores y que eso impide su desarrollo profesional hasta el punto que las limita o incluso expulsa del mercado laboral en función de los años que dicho cuidado las mantiene alejadas de dicho mercado, aún habiéndolo compaginado con formación.

Pero poco se habla de lo que las mujeres desde hace ya años tenemos como lastre añadido sólo por el hecho de ser mujeres y cumplir años sin más…como es la llegada de la menstruación y su retirada , ambas significativamente limitantes o como poco causantes de ciertas alteraciones y cargas extras frente a los hombres.

Desde los 8 o 9 años en algunos casos , aunque normalmente desde los 12, las mujeres vemos afectada nuestra vida por la visita mensual de una compañera de viaje muy roja y no precisamente por ser comunista, sino en todo caso, común, ya que todas las mujeres a lo largo y ancho del planeta tenemos eso en común, la menstruación.

Si sólo nos limitásemos a la parte económica, ya podríamos decir que las mujeres estamos en desventaja, ya que el uso necesario de compresas, tampones u otros recursos más modernos, hace que nuestra inversión mensual en este tipo de “ayuda” para nuestro bienestar sea cuanto menos importante y a tener en cuenta. Eso sin incluir los fármacos que en ocasiones deben acompañar a los elementos absorbentes , dado el malestar extraordinario que sufren muchas mujeres, llegando a vomitar durante varios días o aquellas que sufren pérdidas excesivas de hierro por exceso de flujo…

Si bien la parte económica como ya he comentado es importante y se está debatiendo de nuevo la bajada del iva para este tipo de artículos de consumo básico, lo es más el trastorno emocional que conlleva este acontecimiento mensual que no se tiene en cuenta a nivel laboral, ya sea fuera de casa como dentro de la misma.

¿Cuántas mujeres conocéis que se cojan la baja mensual por los dolores que sufren o que dejen de llevar a sus hijos al colegio , que no cocinen o no atiendan a las personas a su cargo o que dejen de ordeñar al ganado, dejen de regar su cosecha u otras muchas funciones diarias, por sentirse impedidas por culpa de la regla? Este es un tema que se ha planteado pero muy por encima, ya que siempre aparecen excusas que vuelven a sacar el tema de la mesa de debate en el Congreso (En Italia sí que permitirá esta baja así como lo han hecho en Corea del Sur o Taiwan).

Otro tema añadido es el de la depilación , ya que es muy importante lucir siempre perfecta si una quiere optar a un trabajo bien remunerado y de “alto nivel” y el vello corporal no está bien visto en nuestra sociedad, por lo que debemos sumar esta responsabilidad y compromiso con la estética social impuesta a nuestra lista de gastos mensuales, incorporando a la misma como mínimo una depilación al mes (sino más, dependiendo del sistema empleado y del tipo de constitución y respuesta corporal en cuanto al crecimiento del vello).

… ya sea con cuchilla, máquina depilatoria, cremas, cera caliente o fría, hilo, biodepilación o láser de distintos tipos, en cualquier caso, una vez que se empieza, nos sumergimos sin remedio en un pozo sin fondo para nuestro bolsillo femenino..

Lejos de acabar con esta lista, nos quedan algunas “cosillas” más para ir impecables a trabajar y no sólo rendir , sino parecer perfectas y para eso el pelo siempre tiene que estar bien.

Y ¿Cómo conseguirlo? Está claro que en casa se pueden hacer experimentos , intentos e incluso conseguir grandes logros estéticos, eso sí, empleando cierto tiempo que a veces hay que compartirlo con el apoyo en la tarea diaria de los deberes de los hijos, sacar al perro a pasear, preparar la cena o mil cosas más….por lo que la solución de la peluquería , sobre todo en el caso de llevar mechas o tiente es la más recurrida puesto que el mundo se paraliza durante un rato y no hay nada que se pueda hacer excepto leer algo sobre la vida de los demás…..

Sumamos pues a la lista no menos de 60e al mes si nuestra visita a la peluquería es una y sencilla, es decir, que no pedimos gran cosa y nos secamos el pelo de camino a casa..

Eso sin tener en cuenta el champú especial para cabello seco, graso, fino, etc.., el acondicionador, la mascarilla, el serum capilar, y las ampollas de fortalecimiento para evitar la caída excesiva de pelo por tanto estrés…

A esto hay que sumarle el maquillaje y los tratamientos tanto faciales como corporales.

Una gran lista de productos estéticos llena nuestras estanterías, ya sean pequeñas o grandes, éstas se ven abarrotadas de botecitos, cajitas y frascos de múltiples tamaños que se acumulan prometiendo ser la solución a las arrugas incipientes, las ojeras o bolsas por la falta de descanso o para conseguir los deseados labios carnosos sin tener recurrir a la cirugía porque no hay tanto presupuesto (aunque por dentro pensamos que supondría un posible ascenso en nuestra empresa y eso nos hace dudar…)

Usamos en ocasiones el maquillaje para ocultar la falta de sol que sufre nuestra piel e intentamos corregir “imperfecciones” (que son tales porque se dice que lo son), aunque la naturaleza sea la que es desde siempre y la edad acuda sin remedio a nuestro encuentro con ciertas señales que lo certifican, pintándolas como si se tratase de una obra de arte (que en ocasiones he de reconocer que se consigue).

Pero de nada serviría ir depilada, bien peinada y bien maquillada sin una ropa acorde a nuestro estilo (aquel que cada cual elija) y que influye y mucho en el trabajo que se tenga o que se quiera conseguir, ya que si se opta a puestos importantes, hay que tener presente que no se puede/debe repetir mucho los conjuntos, por lo que habrá que tener un presupuesto semanal reservado a este menester estético …

..mientras los hombres con uno o dos trajes de chaqueta sencillos, varias camisas y algunas corbatas, ya “tiran” todo el año, (eso en el caso de las prendas más caras para cargos importantes, pero en trabajos comunes que no requieran de uniforme especial, la ropa de sport que se admite en la mayoría de los trabajos, se pude repetir hasta la saciedad sin que eso suponga un problema para su puesto de trabajo, no así en el caso de las mujeres).

Véase sino el caso de Angela Merkel, que siendo un cargo importante y aún pareciendo que siempre lleva la misma caqueta, puesto que tiene muy marcado su estilo y siendo bastante austera, se dice que tiene como mínimo 73 chaquetas distintas que cambia diariamente, frente a sus homólogos, que tienen muchos menos trajes de chaqueta en proporción y no ocurre nada por ello.

foto del periódico “El Mundo”

Y lejos de acabar aquí con las imposiciones estéticas sociales, nos quedan aún algunos detalles a tener en cuenta, como es el caso del calzado, que igual que el vestuario antes citado, debe acompañar al mismo, siendo variado y combinable con los modelitos de cada día…

Si además de la variedad del calzado, tenemos en cuenta que en algunos trabajos se prefiere o se requiere que éste sea con tacón, además de la inversión ya importante en cuantía que supone, hay que sumarle las lesiones que esto puede provocar, que van unidas  a  las necesarias múltiples visitas al podólogo y al fisioterapeuta para corregirlas.

Es decir, que no todos escalamos los puestos en las mismas condiciones…

Poco queda ya que sumar a nuestros handicaps estéticos, pero aún queda alguna cosilla más, como son los bolsos  que deben acompañar a nuestro look laboral.

Por un lado tenemos unos bolsos enormes,  que contienen casi lo mismo que si fuera el bolso de Mary Poppins , ya que de él puede salir de todo , dado la cantidad de “por si acasos” que se acumulan dentro del mismo en base a la experiencia acumulada por los años.. (sí, cuantos más años y/o niños más pequeños, más tamaño).

Para el trabajo, sin embargo, los bolsos deben ser más variados, más pequeños y preferiblemente de buena marca (según el puesto ocupado o a ocupar), para destacar y dar buena imagen.

Y es que en cuestión de estética, las mujeres estamos siendo observadas continuamente, ya sea por hombres o por otras mujeres…

Pese a todo, algo que nos caracteriza a las Mujeres  es que estamos acostumbradas a columpiarnos en el abismo cada vez que nos creemos que merecemos algo más que nuestra realidad impuesta …. y de eso quería tratar de esta manera realista y también por qué no un tanto irónica, horas antes de que llegue el día de la Huelga femenina más importante de la historia actual de nuestro país.

Porque digan lo que digan, con una variedad numerosa de excusas de un tipo o de otro, la realidad es que las labores del hogar siguen estando en manos de las mujeres y seguimos usando el término “ayuda” o “colaboración” cuando nos referimos a nuestras parejas masculinas en lugar de usar el término “corresponsabilidad” que aúna tanto la implicación y responsabilidad individual  como parte del núcleo familiar   en la educación de los hijos (cuando los hay) como en  las tareas relacionadas con el hogar (que no sólo se traducen en la limpieza como siempre se incide).

Y como todavía queda mucho por cambiar y por concienciar, me sumo a este parón laboral y sigo soñando, que sigue siendo gratis y es algo que no nos pueden quitar…

Os dejo mientras este post para reflexionar un poco más y para sacaros una sonrisa ,que nunca viene mal.