SUJETADORES ALTERNATIVOS

Hace unos días leí un artículo de Lucía Etxebarría «Si no respetas mis tetas, tu revolución no me interesa» que trataba sobre los sujetadores y lo complicado que es actualmente encontrar un modelo “normal”.

¿Y qué es un modelo “normal”?, pues ni más ni menos lo que antes era más común y que hoy día ya se pude definir como un Sujetador Alternativo o “Fíbula mamaria rara avis” y que como no cambien mucho las cosas, se empezarán a vender en las casas de subastas como joyas deseadas por curiosos y por algunas mujeres desesperadas como yo.

No me imaginé hablar nunca de este tema, porque realmente pensaba que sólo me preocupaba a mí y a pocas más, pero viendo lo visto, creo que se merece un artículo en exclusiva por tratarse de algo así como la búsqueda del Santo Grial, que se sabe que existe y todo el mundo dice que lo tiene, que todo el mundo sabe de alguien que lo vió y que asegura que lo han certificado, pero sigue siendo un misterio y su búsqueda sigue…

Quien algo me conoce, sabe que soy poco amiga de lo convencional y huididza desde la adolescencia de los sujetadores en general , por no soportar los aros que casi todos poseían, como si alguién sádico hubiese diseñado para nosotras un elemento de tortuta medieval. Y es que históricamente, parece que una de las mejores formas de someter a la mujer, es a través de este tipo de prendas, ya sean sujetadores, corsés y otras creaciones textiles opresoras, como una manera físíca y simbólica.de contenernos…

No sé si es genética o es por no haber usado mucho este objeto de deseo de los hombres y una maldición textil para mi, que mantengo casi en su sitio inicial, mi par de senos de la talla 110 con casi 44 años… después de que hayan aumentado desde su origen al menos 4 tallas y 3 copas.

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Lógicamente la ley de la gravedad ha llegado a mi vida, pero lo ha hecho de manera delicada, sigilosamente y debo reconocer que no pensé que tardase tanto, ya que desde que tuve que comenzar a llevar sostén, busqué alternativas para no tener que usarlo a diario, a veces me ponía bañadores que no me dejaban marcas o bien me ponía una camisetilla cortada debajo para que no se trasparentase y así no marcar los pezones .y, muchas personas cuando descubrían que no lo solía usar, me decían que no llevar sujetador era malísimo, me advertían con la mejor de las intenciones que se me iban a descolgar y que eso una vez cáido, ya no volvería a su sitio….pues bien, a día de hoy, no me arrepiento de haber hecho caso omiso a ese tipo de advertencias, que miraban más al futuro que al presente , cuando en dicho futuro, todas acaban igual se haga lo que se haga y mientras tanto, “hippy” de mí, me he pasado casi toda mi vida liberada de esa carga opresora..

y debo decir que el resultado de tal atrevimiento y rebeldía no está nada mal..ja,ja

Desde hace muchos años, los únicos sujetadores que me acompañan en la vida (y no a diario), son de corte deportivo o de mamis lactantes (esos son mis preferidos porque no aprietan por ningún lado…ohhh, gracias a quien lo haya inventado aunque haya sido pensando en las mamás que dan el pecho a sus hij@s y no en las mujeres como yo que odian los aros y llevar relleno!!!!

Sólo algún sujetador lencero habita mi cajón, eso sí, no lleva encaje, sólo formas ergonómicas que sujetan sin levantar.. porque para quien no lo sepa , la misión del sujetador es la de sujetar, como la del babero es la de recoger las babas, está bastante claro ¿no?,su nombre lo dice, pero no sé porqué  ahora los sujetadores no sujetan, levantan y estrujan los pechos…utilizan eufemismos como que“realzan tu busto” o que “proporciona un equilibrio perfecto entre escote, confort y realce del busto” para en realidad lo que hacen es levantártelos hasta ponértelos por collar y que se conviertan en una roca indestructible por donde no pasa ni una brizna de aire entre seno y seno..

Hasta hoy creía que la cruzada que yo tenía contra los sujetadores era una guerra perdida porque iba sola a la batalla cada vez que visitaba una tienda y no encontraba de mi talla ni por asomo y si lo hacía, estaba relleno de gomaespuma o latex y/o con aros ….pero si ya tengo una 110 ¿para qué narices quiero relleno?

Pues bien, ahora sé que no estoy sóla en esta cruzada y no lo digo sólo por Lucía Etxebarría (que por cierto recomiendo leer su artículo, el que he mencionado al principio del post), sino que buscando información acerca de varias cosas que mencionaba ella, he descubierto que realmente existen estudios en diversos países (ojo!, desde los años 30) que advierten de los peligros para la salud al usar cierto tipo de sujetadores, que oh!!, curiosamente son los que invaden cualquier tienda de ropa interior sea de la marca que sea.

Los estudios dicen que :

Llevar un sujetador apretado muchas horas al día entorpece el drenaje linfático del pecho y aumenta su temperatura, lo que puede contribuir a incrementar el riesgo de patologías de la mama

Muchas mujeres usan una talla inadecuada de sujetador porque piensan que así consiguen un busto más voluptuoso y no son conscientes del riesgo que conlleva juntarse los pechos tanto que por lucir canalillo de escándalo, sus tensores y sus mamas están sometidas a un estrés y a una falta de riego regular que puede perjudicar la salud hasta extremos insospechados, impidiendo la respiración de las vías linfáticas y haciéndolas más vulnerables al cáncer de mama, que es el tumor que más muertes provoca en las mujeres.

Pues bien, por lo visto y contrariamente a lo que se pensaba, cuando una mujer no usa sujetador habitualmente, no sólo el pecho no se cae, sino que se reafirma, se levanta e incluso la calidad de la piel mejora, ya que al utilizar sujetador, los ligamentos de Cooper y los músculos de la piel, que son el sostén natural del pecho, digamos que se hacen “vagos”, dejan de trabajar, atrofiándose, haciendo así que el pecho pierda su firmeza, descolgándose aún más rápido (de lo que sería natural) con el paso del tiempo. Los senos se encuentran recubiertos por una membrana fina y muy resistente, que a medida que desempeña su función, se vuelve aún más fuerte, incluso sin hacer ejercicios para fortalecer los músculos de la zona (aunque esto ayuda, claro). A su vez están suspendidos por sus ligamentos (podemos imaginarnos que es como una especie de redecilla que los recoge). Es por eso, que al dejar de llevar sujetador, se puede experimentar una desagradable sensación de tirantez , de tensión provocada por una especie de “cáida” que “estira” esas membranas y que se puede prolongar unas semanas hasta que recuperan su firmeza inicial.

Pero también es una liberación…

 

El problema que encuentro no es ya sólo a  nivel personal, es que el desarrollo en las niñas en este aspecto, se encuentra condicionado por nuestra sociedad actual, ya que no es fácil encontrar un sujetador de adolescente que no esté relleno y que no sea como una especie de disfraz de “mujer” antes de tiempo, que las madres compran sin pudor, quizá sin analizar las consecuencias a varios niveles que esto conlleva. Hay que tener en cuenta que el uso de estos sujetadores que levantan y aprietan el pecho, que no sólo tapan sutilmente, como deberían ser los que llevasen las niñas, contribuye a que se empiece a caer el pecho, puesto que los elementos anatómicos de suspensión del seno, tanto musculares (platisma) como conjuntivos (fascia), se fortalecen durante el desarrollo en la pubertad.

Yo siento no ser la chica sexy que se espera , con lencería fina que realce mi figura trasnformada y rellenada por años y por kilos..

No, no llevo esos preciosos conjuntos, objeto de deseo masculino rodeando mis contornos curvilíneos, no soy uno de los Ángeles alados de Vitoria Secret, pero tengo otras victorias y otros secretos que mostrar y la verdad es que me alegra no tener que verme obligada a parecer más “mujer” por llevar esas prendas que para mi son una cárcel camuflada de seda, lycra y encaje.

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Hay mujeres bellísimas que en su juventud y en su madurez, se han atrevido en ocasiones a no llevar sujetador o a llevar de vez en cuando los que no oprimen y desde luego, yo así las veo mejor y me quedo con su ejemplo…

Sofía Loren, Raquel Welch, …

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En fin, haced lo que queráis, pero  que sepáis que existe una alternativa al Sujetador que la mayoría de las marcas se empeñan en vendernos 😉 y que Somos las mujeres las que debemos liderar esta revolución en contra del Sujetador diseñado por y para hombres, sí, una vez más!!! como aquellas que se liberaron de los corsés

Y como me he crecido un poco al escribir el port, terminaré dicendo una frase épica sacada de contexto, eso sí y que me encanta…

El prisionero quiere decir una palabra: ¡¡¡LIBERTAAAAAAAAAAAAAD!!!”