Primero sólo unos pocos , luego unos cientos y ahora ya se cuentan por miles, las personas que desde hace unos cuantos años buscan desesperadamente la Puerta Violeta de Denton, en Texas.

Desconozco cómo comenzó esta extraña moda de localizar una puerta de color púrpura en esta ciudad para hacerse una foto junto a ella. Quizá la leyenda de que es muy complicada de localizar y que no existe una ubicación exacta en google maps ni tampoco aparece en las guías turísticas de las localidad, ha hecho que surjan incluso diversos foros en los que se comparten pistas para su localización.

Periodistas y buscadores incansables de tesoros urbanitas han viajado hasta Denton para localizar una sencilla y a la vez extraña puerta, a la que se accede subiendo una escalera de metal sin ventanas y sin aparente vida interior. Incluso hay Dentonitas de toda la vida, algunos artistas y personas de Denton que conocen las peculiaridades y la historia de la ciudad, que sorprendentemente desconocían el fenómeno de la puerta violeta cuando numerosos turistas improvisados les preguntaban esperando la respuesta deseada.

Haciendo una investigación particular de esta historia, he encontrado muchas fotos de la puerta en Flickr y Pinterest y también encontré numerosos blogs donde quienes la habían encontrado, lo celebraban pero siempre sin mencionar su paradero exacto, algo que mantiene por ello viva la historia desde hace ya más de 4 años..a pesar de que en la actualidad ya ha habido algún que otro spoiler que a través de una recopilación de las mejores fotos de Denton ha desvelado poco sutilmente su paradero, con la excusa de mencionar que a  Bonnie y Clyde les gustaba pasear por el centro de esta ciudad… Si alguien se anima a ir, que por favor publique su foto y ponga este hashtag #dentoning.

Hay muchas puertas violetas a lo largo del mundo, de muchas formas y materiales, de diversos tamaños y en los lugares más insospechados del mundo, pero hoy me gustaría hablaros de una en concreto, que no es ni grande ni pequeña, que no es de madrea ni de metal, que no es de un tono intenso ni apagado, que no es gruesa ni fina, que no es nueva ni vieja….

Rozalén hace justo un año, el día 24 de 2017, en vísperas de un día muy importante en el calendario, estrenó un vídeo que pone “los pelicos de punta”, como ella dice : La puerta violeta, todo un himno contra las agresiones machistas.

El 25 de noviembre se “celebra”, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Realmente no debería llamarse celebración ya que no se trata de una fiesta, si hiciésemos referencia a la segunda acepción a la que hace referencia la Real Academia de la Lengua, pero sí que es una celebración no deseada ni deseable y que nos debe hacer conscientes de la situación real que sufren mujeres y niñas de TODO el mundo (sí, digo bien “de TODO el mundo”, porque no es un problema que concierna sólo al llamado tercer mundo ni tampoco se trata de casos aislados), si nos referimos a la primera de las acepciones. Esta celebración se repite desde el año 1981 e internacionalmente, reconocido por la Organización de Naciones Unidas, desde el año 2000 y con lemas específicos desde el año 2005.

La violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo actual sobre las que apenas se informa debido a la impunidad de la cual disfrutan los perpetradores, y el silencio, la estigmatización y la vergüenza que sufren las víctimas.

En forma general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye:

  • violencia por un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, femicidio);

  • violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético);

  • trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual);

  • mutilación genital, y

  • matrimonio infantil.

Rozalén, mujer comprometida y feminista declarada (aunque no habría hecho falta ya que se argumenta ella sóla con su comportamiento responsable y coherente), compuso esta canción, La Puerta Violeta, a modo de homenaje a las mujeres maltratadas. 

Se trata del segundo single de Cuando el río suena…, un álbum profundamente  personal con el que está triunfando internacionalmente desde el mismo momento de su publicación, liderando como no podía ser de otra manera, la lista de ventas en España. Lo que la ha llevado a vivir una serie de experiencias maravillosas que comparte con sus fans (entre las que me encuentro personalmente) a través de las Redes Sociales que ella misma lleva.

Fruto del viaje interior realizado en los dos años transcurridos desde Quién me ha visto… (ambos albums con puntos suspensivos, algo nada casual), este completo y complejo trabajo está repleto de historias, de recorridos emocionales intravenosos que le hacen sumergirse en sí misma y que a través de los recuerdos del pasado, tras muchas conversaciones con su abuela, también se sumerge en la vida de los suyos , logrando un resultado emocionante, una obra redonda y atemporal y me atrevería a decir que también incluso necesaria.

Para poder lograr un mayor impacto y reflexión social, recurrió a metáfora visual, que también tiene mucho de realidad detrás de la misma. en el que la Sierra del Segura de Albacete, después del devastador incendio del verano del año pasado, es el espacio de rodaje donde tiene lugar la representación de una historia agridulce que tantas y tantas mujeres viven cada día a lo largo del planeta y que no siempre tienen ese final feliz que el vídeo muestra….. Este primer ambiente quemado, negruzco, deprimente y lleno de muerte representa el calvario de los malos tratos.

Mi Sierra quemada… el fuego que todo lo arrasa. La tierra que tarda años en recuperarse y nunca consigue ser lo que fue… El sonido de la muerte, ni una hoja que baile con el viento, ni un animal que cante. Respirar cenizas que te recorren y manchan por dentro.

El machismo que todo lo quema. La mano en el cuello que con sutileza nos impide respirar. La venda que no nos deja ver. Una culpa que aprieta y paraliza nuestros pies. Una flor que se marchita, un árbol que no crece. Un castigo que se nos impone. El verso que nos tacha y nos anula. Las cadenas, las grietas, las arrugas, el corsé… las mujeres que lucharon por nuestros derechos y susurran en la nuca. Las humilladas, esclavas, cosificadas, asesinadas… siempre presentes.

No encontré mejor metáfora que ésta. Ese monte verde, rojo, amarillo, de mil colores y rebosante de agua es el que debe de ser. Nos queremos libres, felices, Vivas. Sólo puede existir un mundo más amable si es de color violeta, si es entre iguales, si es feminista… El feminismo nace por la necesidad de Igualdad de Derechos entre hombre y mujer. No se le debe temer. Es el machismo el que mata.

Se me partió el alma grabando en la zona quemada y viendo las imágenes… pero acabé con una sonrisa de alivio y orgullo en la zona viva, a pesar de las cicatrices, a pesar de las manchas negras que ya se quedan.

La protagonista (Rozalén soñó estas imágenes con ella) es la joven profesora y bailarina albaceteña Cecilia Jiménez.

Hay quien me conoce de hace años y sabe de mi ecologismo real, aquel que nació cuando fui consciente de la interferencia negativa que hacía el ser humano contra ella y que debía ser contrarrestada por los propios seres humanos, más o menos cuando cumplí los 5 0 6 años de edad. Desde entonces y en diversas ocasiones me he visto empujada a contribuir con mi pequeña aportación, siendo consciente de que no era más que una gota en el océano, pero también siendo igualmente consciente de la necesidad de juntar cuantas más gotas mejor y así ayudar a que este mundo no se convierta en un desierto a causa de los incendios provocados por el….MACHISMO…

Sí, a día de hoy hay quien todavía sigue sin comprender que no es una metáfora, que el machismo es el que provoca los incendios  forestales reales, literalmente es el que quema los bosques..pero el humo del incendio no nos lo deja ver…

Desde los terribles incendios que sufrimos en la Comunidad Valenciana en el año 2012, me embarqué en una aventura solidaria a favor de lograr paliar de alguna manera las consecuencias del fuego humano en la Naturaleza inocente a través de la asociación UVUA( un  voluntario un árbol) y han sido no pocos terrenos quemados los que he tenido la desgracia de pisar y ver. Yo misma me he tiznado de su muerte, yo misma he olido el hedor terrible de la devastación que nada tiene que ver con los ciclos vitales de los bosques.

El machismo es egoísta y piensa que es el ombligo del mundo, el centro de atención es el hombre varón y  lo demás está a su servicio, no lo tiene en cuenta y por tanto lo somete, lo explota, lo esclaviza y lo mata, si así lo considera.

Por tanto, el vídeo de Rozalén es mucho más que una metáfora…

Es nuestra manera de reivindicar la lucha contra la violencia de género y visibilizar las consecuencias de los graves incendios de nuestros montes… Cuidemos de nuestra Tierra, cuidemos de todas las personas que la habitan. Cuidemos la Vida…

Con este vídeo Rozalen ha ayudado a visualizar un problema demasiado invisibilizado, el de la violencia contra la mujer en todas y cada una de sus formas, dubujando una puerta violeta, simbolizando la necesidad de no sólo abrir una puerta para escapar de esa violencia de manera individual, como si fuese algo fácil, sino que llama a la SORORIDAD entre mujeres, a que esta puerta que libere del maltrato a la mujer se haga desde el feminismo, desde ese apoyo entre mujeres y también desde aquellos hombres que no comparten esta forma de vivir la vida desde el sometimiento sino desde la igualdad y la equidad.

Esa puerta de Denton, de la que os hablaba arriba, esa que tiene esas escaleras para acceder a ella y que no parte del suelo, como suele ser normal, no es más que la realidad que vivimos las mujeres, esa dificultad extra para liberarnos de la violencia, ese extra de esfuerzo por todas las trabas burocráticas que se nos plantean a la hora de denunciar…

Esa puerta violeta que se nos anima a abrir si somos sometidas, violadas, cosificadas, maltratadas…es una puerta que tiene difícil acceso y que además se haya escondida porque a alguien le interesa no hacer spoiler y lograr que quienes sufren esta violencia , la atraviesen y lleguen hasta el prado lleno de colores, que es la vida que realmente se merecen…. la prostitución, la esclavitud infantil, la pederastia, el incesto, la mutilación genital femenina, los vientres de alquiler…..

Pero Rozalén ha hecho algo más que dibujar una puerta para otras mujeres, se ha abierto en canal, se ha desbordado de dentro hacia afuera. A través de su libro, cerrendo puntos suspensivos, aquellos que finalizaban los títulos de sus albums, lo que hace es soltar lastre, es despertar a la realidad y así cicatrizar heridas del pasado. En este libro Rozalén habla de la violencia de género que sufrió por parte de su ex pareja.

La albaceteña describe con crudeza poética, tal y como es ella,  su día a día con este hombre que formó parte de su pasado, quien le hizo vivir una pesadilla cargada de machismo y abusos como este ejemplo: 

Hoy me ha castigado en mi casa. Anoche salí con mis amigos y he llegado cuando ya era de día. Me ha preguntado con quién, cómo, cuándo y dónde. Me ha mandado a la cama y ordenado silencio y reflexión. No lo acompañaré en el plan de la noche ni sabré de él en dos días. Yo he aceptado mi culpa y cumplido mi castigo.

Estas son las ilustraciones del libro creadas por el estudio CARTEL (cartel-arte) , albaceteños como ella, ya que Rozalén siempre tira para casa, algo que la honra.

 

Y más allá de haber hecho con esta Puerta Violeta una especie de exorcismo con el demonio de su pasado, ha provocado que se dibujen muchas otras puertas…unas visibles y otras no tanto, pero muchas puertas al fin y al cabo, ya que aunque la sororidad no tiene porqué ser sonora, en su caso sí que lo es.

Y así podría seguir y llenar cientos de publicaciones, porque por suerte, es algo que ha calado en nuestra sociedad y por suerte, se está tratando en muchos centros escolares con la participación de niños y niñas de muy corte edad, lo que hace que quede una esperanza de futuro.

 

 

 

 

 

pintemos puertas violetas…..