¡Hola a todos!

En esta ocasión me gustaría enseñar y contaros un poco acerca de una maravilla que tenemos al este de la península, en la provincia de Alicante.

Nos vamos en concreto al sur de esa zona. En concreto, al Parque Natural de las Lagunas de la Mata y Torrevieja, en el que nos encontramos un par de lagunas saladas y cada una con un color diferente.

Al norte, la laguna de La Mata, que tiene un aspecto verdoso, todo dentro de lo normal. Sin embargo, al sur nos llama la atención al momento la inmensa laguna de Torrevieja, pero sobre todo, su color.

El resultado, como podéis ver, es espectacular único en la península.

Este color rosáceo, que impregna las orillas de esta laguna, se debe, principalmente, a unas bacterias  presentes en este medio extremo. Para ser más exactos  a unas proteínas llamadas bacteriorodopsina que se fijan en las membranas de las halobacterias. También he leído que dada la elevadísima concentración de sal de estas aguas, hay muy pocos organismos que puedan vivir ahí. Curiosamente, uno de los microorganismos que sí resisten a este elevado porcentaje de sal es un alga llamada Dunaliella salina. Esta micro alga unicelular, por su elevado contenido de beta-caroteno, es una de las más importantes responsables del característico color rojizo-rosado de la laguna. Otro de los organismos decisivo a la hora de aportar ese color al agua es un pequeño crustáceo llamado Artemia Salina. Este micro crustáceo, que también es de color rojizo, se alimenta de las algas del agua.

Dado que no pueden habitar otros organismos en el agua, eso favorece que se multipliquen. La alta concentración de ambos  en esta laguna en concreto, le da esa tonalidad rosa. Es más, dicen que las plumas de los flamencos son rosas ¡ya que se alimentan de estos crustáceos!

Mi recomendación es que vayáis con escarpines, cangrejeras o lo que prefiráis, pero no descalzos, por que los cristales de sal de la orilla son bastante molestos, y si coges un puñado y te paras a mirarlos detenidamente, verás qué caprichosa es la naturaleza…

Según nos dijeron allí unos lugareños, la mejor época del año para visitarla es a finales de verano (agosto, septiembre) y al caer la tarde, que es cuando se encuentra el rosa más intenso.

Para llegar, nosotros aparcamos el coche en la Calle Sol y fuimos andando a la laguna que queda detrás, por cualquiera de los accesos que hay al Parque Natural. Entre cinco y diez minutos llegaréis a la orilla de la laguna, yendo por unos senderos que hay marcados. Debemos respetar los senderos, ya que como he dicho antes, esta laguna se encuentra en un Parque Natural con unas normas que hay que respetar, como no salirse de las sendas marcadas.

Como siempre os recuerdo, si visitáis este lugar y os apetece etiquetarme en alguna publicación, podéis encontrarme en Instagram como @conlunaresyaloloco, y en Facebook en mi página: Mónica Castillo.

Gracias un día más por llegar hasta aquí,

Nos leemos pronto,

Un beso,

Mónica.